SANTO DOMINGO.-El presidente de la Asociación Nacional de Profesionales Agropecuarios (ANPA), Tito Hernández, advirtió que la producción de arroz en República Dominicana podría sufrir un desplazamiento frente al cereal importado si el Gobierno no ejecuta un plan de financiamiento, modernización y apoyo a los agricultores nacionales.
Durante una entrevista difundida por CDN, el dirigente planteó que la competencia con arroz estadounidense a menor precio amenaza la rentabilidad de los productores. Sus declaraciones se producen en medio del debate por la derogación del régimen arancelario que protegía al sector y por las medidas necesarias para preservar un alimento fundamental en la dieta dominicana.
Hernández sostuvo que la preferencia por el arroz nacional no basta para garantizar sus ventas cuando los consumidores encuentran opciones más económicas. En su opinión, una pérdida sostenida del mercado terminaría afectando las siembras.
“Si el comercio cae, va a caer la producción”, expresó.
Qué medidas propone Tito Hernández
El presidente de la ANPA pidió convocar a productores y demás actores de la actividad arrocera para acordar una estrategia con recursos definidos. Entre sus propuestas figuran:
- Ampliar el financiamiento: aumentar el respaldo del Banco Agrícola y establecer créditos a tasas preferenciales, incluso a tasa cero.
- Apoyar los costos de producción: subsidiar la preparación de terrenos, semillas de calidad, fertilizantes y otros insumos agrícolas.
- Impulsar la mecanización: facilitar tecnología que permita reducir costos y mejorar la productividad.
- Promover cooperativas y asociaciones: permitir que pequeños productores compartan equipos, servicios y capacidad de gestión.
- Precisar el presupuesto: explicar cuánto dinero se invertirá, cómo se distribuirá y qué acciones recibirán los agricultores.
Hernández argumentó que las parcelas pequeñas dificultan asumir individualmente el costo de ciertas tecnologías. Por eso, consideró que la organización de los agricultores debe formar parte de la respuesta, junto con el crédito y la asistencia técnica.
También planteó, como ejemplo de la magnitud del esfuerzo que entiende necesario, inversiones de RD$10,000 millones a RD$15,000 millones. Esos montos corresponden a su propuesta durante la entrevista; no son una asignación presupuestaria anunciada por el Gobierno.
Qué cambió con las importaciones de arroz
El debate surge después de que el Poder Ejecutivo derogara el decreto 693-24 mediante el decreto 635-26, fechado el 9 de septiembre de 2026, según informó Diario Libre. La disposición anterior establecía mecanismos de protección para la importación del cereal.
Un informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos explicó que el esquema incluía una cuota de 23,300 toneladas métricas de arroz estadounidense con arancel cero, un contingente adicional sujeto al 20 % y un gravamen del 99 % fuera de ambos cupos. El documento señaló que el calendario del DR-CAFTA contemplaba acceso sin aranceles ni límites de volumen para el arroz estadounidense desde enero de 2025.
Por tanto, la discusión supera la eliminación de un impuesto: se concentra en cómo sostener la competitividad de los agricultores dominicanos bajo condiciones comerciales más abiertas.
Noticia.do explicó los antecedentes en su cobertura sobre la eliminación de aranceles y la preocupación de los productores de arroz.
Qué ha anunciado el Gobierno
El ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat Bencosme, afirmó en un comunicado publicado por la Presidencia el 7 de octubre que la derogación no significa abandonar a los arroceros. Como parte del apoyo oficial, destacó el Programa Nacional de Mecanización Agropecuaria (Pronamec), lanzado en San Juan, y anunció que se trabaja para extenderlo a otras demarcaciones.
La comunicación menciona mecanización, acompañamiento técnico y modernización. Sin embargo, no detalla una asignación específica para un plan arrocero que reúna todas las medidas reclamadas por Hernández, ni un calendario completo de ejecución.
¿Podría desaparecer la producción nacional?
Hernández presentó esa posibilidad como una advertencia condicionada a la falta de apoyo y al desplazamiento comercial del arroz dominicano. La entrevista no aporta evidencia que permita afirmar que la desaparición del sector sea inevitable ni fija un plazo para que ocurra.
El riesgo que describe es la pérdida de rentabilidad: que los agricultores reciban ingresos insuficientes para cubrir sus costos y reduzcan su actividad. Su reclamo al Gobierno es definir medidas concretas antes de que ese escenario afecte las próximas cosechas.
