SANTO DOMINGO, (Noticia.do).– El arzobispo coadjutor de Santo Domingo, monseñor Carlos Morel Diplán, afirmó este miércoles que la calidad de la educación dominicana continúa siendo baja y consideró necesario que República Dominicana establezca un plan nacional educativo con una visión de 10 a 15 años, que trascienda los cambios de gobiernos y ministros.

Durante una entrevista en La Entrevista Central del programa Hoy Mismo, Morel Diplán también expresó preocupación por la falta de transparencia en diferentes ámbitos de la sociedad, las deficiencias en servicios públicos y problemas como el tránsito y los apagones, situaciones que, según sostuvo, provocan desconfianza, desánimo y desaliento entre los ciudadanos.

Morel Diplán cuestiona calidad de la educación

Al abordar específicamente el sistema educativo dominicano, el prelado sostuvo que existe una marcada desigualdad entre la educación que reciben estudiantes de centros públicos y las oportunidades disponibles para quienes pueden asistir a colegios privados.

“La calidad de nuestra educación todavía es muy baja”, expresó Morel Diplán durante la conversación.

Señaló que mientras algunos estudiantes tienen acceso a colegios bilingües y mayores oportunidades para aprender idiomas, quienes dependen exclusivamente del sistema público enfrentan mayores limitaciones.

También hizo referencia a la preparación del personal docente como uno de los aspectos que entiende deben ser fortalecidos.

Reclama un plan educativo que trascienda los gobiernos

Uno de los principales cuestionamientos de Morel Diplán estuvo dirigido a la falta de continuidad de las políticas educativas.

Consideró que República Dominicana no ha logrado establecer una estrategia educativa de nación que pueda mantenerse independientemente del partido político que se encuentre en el poder.

Según explicó, con frecuencia cada administración presenta sus propias propuestas y la llegada de un nuevo ministro implica modificaciones en programas y prioridades.

“Yo entiendo que debe haber un plan nacional de educación que se proyecte 10, 15 años”, planteó.

A su juicio, la educación debe estar orientada a formar estudiantes capaces de responder a los desafíos futuros del país y no limitarse a políticas concebidas para períodos gubernamentales de cuatro años.

Datos clave

  • Morel Diplán considera que la calidad educativa dominicana sigue siendo baja.
  • Propone diseñar un plan nacional de educación para los próximos 10 o 15 años.
  • Advierte sobre desigualdades entre la educación pública y privada.
  • También reclama mayor transparencia y eficiencia en instituciones públicas y privadas.

Escuelas sin reparar generan desaliento

El arzobispo coadjutor explicó que la Iglesia Católica tiene presencia en numerosas comunidades y administra centros educativos, por lo que conoce algunas de las dificultades que enfrentan estudiantes y familias.

Señaló que al comenzar el año escolar todavía existían escuelas que no habían sido reparadas, una situación que, según dijo, causa preocupación y desaliento entre las comunidades.

Morel Diplán utilizó ese ejemplo para ilustrar problemas que entiende debieron ser solucionados con mayor eficiencia.

Pide mayor transparencia en el país

Durante la entrevista, Morel Diplán amplió su reflexión más allá del sistema educativo y sostuvo que República Dominicana tiene aspectos que debe mejorar tanto en el sector público como en el privado.

Entre ellos destacó la transparencia, que consideró fundamental para conservar la confianza de la ciudadanía.

Explicó que cuando las personas que tienen responsabilidades no actúan correctamente, las instituciones no son eficientes o la población no percibe resultados, aumenta la desconfianza.

“Eso crea mucho desánimo y desaliento”, señaló.

Morel Diplán menciona apagones y tránsito

El religioso puso como ejemplos de problemas pendientes el tránsito y las interrupciones del servicio eléctrico.

Dijo que visita frecuentemente barrios y comunidades donde todavía encuentra residentes afectados por apagones, pese a tratarse de una situación sobre la cual el país lleva décadas buscando soluciones.

Sobre el tránsito, consideró que el problema se ha vuelto cada vez más complejo.

“Hay temas que ya debieron estar resueltos”, manifestó el arzobispo coadjutor al reclamar mejoras que permitan conducir de manera más eficiente el país.

Formación familiar, violencia e inseguridad

Morel Diplán identificó la educación dentro de la familia como uno de los principales desafíos sociales de República Dominicana.

Consideró que cuando en los hogares no existe una adecuada formación basada en valores y principios resulta más difícil construir una sociedad organizada.

Relacionó esa situación con algunos comportamientos de violencia, inseguridad, irrespeto e imprudencia que se observan cotidianamente.

Como ejemplo mencionó nuevamente el tránsito.

Para el prelado, muchas conductas agresivas en las calles reflejan también problemas de formación ciudadana y familiar.

“Si no hay formación, si no hay educación dentro del hogar, no tenemos una sociedad bien organizada”, sostuvo.

Advierte sobre pérdida de ideales entre los jóvenes

El arzobispo coadjutor también reflexionó sobre los cambios sociales que afectan a las nuevas generaciones y aseguró que actualmente se habla con mayor frecuencia de éxito, eficiencia y logros, mientras conceptos como ideales, sueños y proyectos trascendentes han perdido presencia.

Morel Diplán vinculó el fortalecimiento de las vocaciones —no solamente religiosas— con el papel de la familia.

Consideró que padres y madres tienen una responsabilidad fundamental en motivar a sus hijos a desarrollar proyectos de vida y encontrar propósitos.

Según expresó, la ausencia de esas bases puede contribuir a generar un vacío importante entre determinados sectores de la juventud.

Iglesia Católica mantiene presencia activa

Consultado sobre la percepción de una reducción de la influencia del catolicismo, Morel Diplán sostuvo que la realidad demográfica y social de República Dominicana ha cambiado considerablemente.

Aseguró que las parroquias y comunidades católicas continúan registrando una participación importante, aunque esa presencia puede resultar menos visible que décadas atrás debido al crecimiento de la población.

Explicó que realiza visitas constantes a diferentes puntos de la Arquidiócesis de Santo Domingo y que también ha observado participación activa de los católicos en otras provincias.

Además, mencionó movimientos e instituciones vinculadas a la Iglesia que continúan desarrollando actividades religiosas y comunitarias.

Reconoce disminución de vocaciones sacerdotales

Morel Diplán reconoció que República Dominicana tampoco escapa a la reducción de las vocaciones sacerdotales que se observa internacionalmente.

Indicó que el fenómeno es particularmente marcado en Europa, pero que también se registra una disminución en territorio dominicano.

El religioso amplió la reflexión y sostuvo que no se trata únicamente de vocaciones sacerdotales, sino de cambios culturales relacionados con el matrimonio, la familia y otras formas de compromiso de largo plazo.

Papa León XIV estaría interesado en visitar RD

Otro de los temas relevantes abordados durante la entrevista fue una eventual visita del papa León XIV a República Dominicana.

Morel Diplán explicó que durante una visita realizada este año a Roma le planteó informalmente al Pontífice la posibilidad de viajar al país.

Según relató, León XIV manifestó estar interesado en realizar la visita posiblemente el próximo año, aunque aclaró que en ese momento República Dominicana no se encontraba formalmente incluida dentro de su programación.

Morel Diplán adelantó que en febrero de 2027 los obispos dominicanos viajarán a Roma para la visita periódica que realizan ante la Santa Sede y que tienen previsto aprovechar ese encuentro para formular una invitación oficial.

Añadió que el presidente de la República también ha manifestado interés en la visita, debido a que el Papa tiene simultáneamente la condición de líder de la Iglesia Católica y jefe de Estado del Vaticano.

Encuentro religioso en Palacio Nacional

Morel Diplán también aclaró las circunstancias del encuentro religioso realizado recientemente en el Palacio Nacional.

Explicó que no se trató estrictamente de una misa, sino de un encuentro ecuménico en el que participaron representantes de la Iglesia Católica y de denominaciones evangélicas.

Según explicó, la actividad había sido coordinada desde semanas antes y estuvo relacionada con el Simulacro Nacional de Evacuación por Terremoto.

El encuentro fue denominado “Oración y Acción” y buscaba, según Morel Diplán, generar un ambiente de confianza y tranquilidad frente a comentarios que habían circulado sobre la posibilidad de un gran terremoto.

El religioso valoró también el ambiente fraterno entre representantes de distintas denominaciones cristianas.

Sucesión en la Arquidiócesis de Santo Domingo

En la parte final de la conversación, Morel Diplán fue consultado sobre el proceso mediante el cual eventualmente asumirá plenamente la conducción de la Arquidiócesis de Santo Domingo.

Explicó que el cambio se producirá cuando sea aceptada la renuncia del actual arzobispo metropolitano, monseñor Francisco Ozoria Acosta.

Morel Diplán ocupa actualmente la posición de arzobispo coadjutor, lo que implica el derecho de sucesión cuando quede vacante la sede arquidiocesana.

Durante la entrevista indicó que Ozoria se aproxima a la edad establecida por el Derecho Canónico para presentar su renuncia, aunque recordó que el Papa puede disponer que continúe durante un período adicional.

Una agenda que va más allá de la Iglesia

Las declaraciones de Morel Diplán colocan sobre la mesa asuntos que trascienden el ámbito estrictamente religioso.

Educación, transparencia, servicios públicos, formación familiar, violencia, tránsito y confianza institucional fueron parte de una conversación en la que el arzobispo coadjutor planteó que República Dominicana necesita trabajar con mayor continuidad y eficiencia en problemas que llevan años pendientes.

Su propuesta de estructurar un plan educativo nacional de 10 a 15 años constituye uno de los planteamientos centrales de la entrevista, en momentos en que continúa el debate sobre la calidad del aprendizaje y la capacidad del sistema educativo dominicano para preparar a las nuevas generaciones.