Estrategia detrás canal del río Masacre según Pelegrín Castillo

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El canal de riego constituye una violación flagrante al convenio binacional según Castillo

En un contexto de creciente tensión entre República Dominicana y Haití, Pelegrín Castillo, vicepresidente de la Fuerza Nacional Progresista, arroja luz sobre una situación que trasciende la excavación de un canal en el lado haitiano del río Masacre.

Según Castillo, este canal no es un hecho aislado, sino una maniobra estratégica con implicaciones profundas para ambas naciones.

Castillo sostiene que la creación del canal en territorio haitiano constituye una violación flagrante tanto del convenio binacional como de las normas del derecho internacional pertinentes.

Lejos de ser una simple infracción, esta acción se inscribe en una estrategia deliberada para generar conflictos en la isla que comparten ambas naciones, potencialmente justificando intervenciones en contra de la República Dominicana.

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«El canal no es el canal», afirma Castillo, sugiriendo que su verdadera finalidad es provocar incidentes que escalen las tensiones.

La situación en Haití, particularmente en Puerto Príncipe, parece corroborar esta teoría.

Mientras la atención se centra en el canal, bandas armadas desmantelan la infraestructura básica del país: escuelas, centros médicos, hospitales y prisiones son destruidos, creando un escenario de caos que podría forzar a la población a huir.

Según Castillo, este escenario caótico serviría como pretexto para que organismos internacionales intervengan, instando a la República Dominicana a abrir campamentos para refugiados, algo que ya ha sido sugerido.

El vicepresidente de la Fuerza Nacional Progresista critica la propuesta de los organismos internacionales de establecer campamentos en República Dominicana, señalando que Haití dispone de amplias zonas aptas para tal fin, como el plató central, la planicie del norte, o incluso la isla de la Tortuga y la isla de Bon, donde podrían alojarse cientos de miles, incluso millones, de personas en condiciones dignas.

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Esta compleja situación pone de manifiesto las múltiples capas de un problema que va más allá de una disputa territorial o medioambiental, sumergiéndonos en las profundidades de la geopolítica, la diplomacia y los derechos humanos en el Caribe.

La estrategia detrás del canal del río Masacre, según Pelegrín Castillo, es un claro recordatorio de que los actos aparentemente simples pueden tener consecuencias internacionales significativas, instando a una reflexión profunda sobre cómo abordar estos desafíos de manera justa y sostenible.

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