Maxwell Reyes | Noticia.do
SANTIAGO.-El Banco Central de la República Dominicana mantuvo la tasa de política monetaria en 5.25% anual en su reunión de junio de 2026, una decisión que deja sin cambios el costo de referencia del dinero en el país y que tiene efectos concretos sobre los préstamos, el valor del peso y los precios de los combustibles que pagan los dominicanos.
Junto a la TPM, la entidad mantuvo la tasa de la facilidad permanente de expansión de liquidez —los repos a un día— en 5.75% anual, y la de depósitos remunerados, conocida como overnight, en 4.50% anual. Con esta decisión, el Banco Central opta por la estabilidad en un entorno todavía marcado por la incertidumbre internacional.
¿Por qué el Banco Central decidió no mover la tasa?
La autoridad monetaria explicó que pesaron dos elementos principales: la recuperación gradual de la economía dominicana y el origen de las presiones inflacionarias de los últimos meses, asociadas a un choque de oferta por los mayores precios internacionales del petróleo. Ese factor, sin embargo, ha empezado a revertirse. El precio del crudo se redujo de forma significativa tras el acuerdo alcanzado en Medio Oriente, lo que alivia parte de la presión sobre los precios internos.
El barril de petróleo intermedio de Texas pasó de unos US$90 al cierre de mayo a cerca de US$70 en la actualidad, tras el acuerdo para la reapertura del estrecho de Ormuz. El oro, por su parte, moderó su precio hasta ubicarse en torno a los US$4,000 por onza troy, ante menores niveles de incertidumbre global.
¿Qué pasa con la inflación en República Dominicana?
La inflación interanual se situó en 5.35% en mayo, todavía afectada por los ajustes en los combustibles. La inflación subyacente —la que excluye los componentes más volátiles— se mantuvo dentro del rango meta, en 4.86% interanual en igual período, una señal de que las presiones de fondo siguen contenidas.
El sistema de pronósticos del BCRD indica que la inflación podría mantenerse por encima del rango meta durante los próximos meses y comenzar a moderarse en el transcurso del segundo semestre. La proyección oficial es que retorne al rango objetivo de 4.0% ± 1.0% en el cuarto trimestre del año, conforme se disipe el efecto de los mayores precios del petróleo.
¿Cómo va la economía dominicana según el BCRD?
El indicador mensual de actividad económica registró un crecimiento interanual de 4.7% en mayo y una expansión promedio de 4.2% entre enero y mayo, impulsado por la construcción, la minería y las actividades del sector servicios. De mantenerse este desempeño, el Banco Central proyecta que el crecimiento se ubique en torno al extremo superior del rango de 3.5% a 4.0% previsto para 2026.
El crédito privado en moneda nacional se expande en torno al 9% interanual, impulsado principalmente por el financiamiento a los sectores productivos. En el frente externo, el peso dominicano acumula una apreciación cercana al 5% al cierre de junio, mientras las reservas internacionales se ubican en unos US$15,800 millones, equivalentes al 11% del PIB y a unos seis meses de importaciones, por encima de las métricas recomendadas por el Fondo Monetario Internacional.
¿Qué está haciendo el Gobierno para amortiguar el golpe?
Para mitigar el impacto del choque energético internacional, el Gobierno dominicano mantiene un programa de subsidios parciales a los combustibles y otros productos, junto a una asistencia social focalizada en la población vulnerable, sin frenar la ejecución prevista del gasto de capital. A esto se sumó la promulgación, en junio, de una ley con medidas orientadas a incrementar las recaudaciones e incentivar la inversión privada.
El Banco Central advirtió que las perspectivas siguen condicionadas por la elevada incertidumbre, con riesgos asociados al conflicto en Medio Oriente, y reiteró que continuará monitoreando las condiciones internacionales para adoptar oportunamente las medidas necesarias.
