SANTO DOMINGO, (Noticia.do).- El coronel José Vicente Peña, miembro del Cuerpo de Bomberos del Distrito Nacional, planteó reforzar la preparación de la población dominicana ante la posibilidad de un terremoto y recomendó que las familias revisen sus viviendas, establezcan planes de emergencia y dispongan de provisiones para afrontar las primeras 72 horas después de un evento de gran magnitud.

La advertencia se produce en un país expuesto a actividad sísmica por su ubicación tectónica. Peña sostuvo que en la isla existen 14 fallas activas, una cifra que también ha sido citada oficialmente por organismos dominicanos de gestión de riesgos, entre ellos el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) y la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie).

Datos clave

  • República Dominicana está ubicada en una zona de actividad sísmica.
  • Peña recomienda un plan familiar de emergencia y un punto de encuentro.
  • Sugiere disponer de agua, alimentos, radio, linterna, medicamentos y otros suministros para 72 horas.

No se puede predecir cuándo ocurrirá un terremoto

Durante una entrevista en Reseñas, el Podcast, Peña explicó que la población debe mantener una cultura de prevención, aunque actualmente no exista un método científico capaz de establecer con precisión el día y la hora en que ocurrirá un terremoto.

“Hay que pensar siempre en 72 horas, tres días”, señaló el coronel.

El rescatista explicó que los movimientos sísmicos presentan distintas magnitudes y que sus efectos sobre la población dependerán, entre otros factores, de la intensidad, profundidad, distancia del epicentro y condiciones de las edificaciones.

Por ello, enfatizó que la preparación debe comenzar antes de que ocurra una emergencia.

Recomienda revisar viviendas y lugares de trabajo

Peña llamó a observar las condiciones de casas, apartamentos y lugares de trabajo, particularmente ante la presencia de señales que puedan sugerir problemas estructurales.

Entre ellas mencionó grietas, varillas expuestas y otros daños visibles que ameriten una evaluación especializada.

La Onesvie también ha insistido en la necesidad de evaluar la vulnerabilidad sísmica de las edificaciones y determinar técnicamente cuáles estructuras necesitan estudios más detallados o medidas de reforzamiento.

La presencia de una grieta, sin embargo, no significa automáticamente que una edificación se encuentre en peligro de colapso. La determinación de su seguridad debe quedar en manos de profesionales calificados.

Familias deben acordar dónde reunirse

Otro aspecto considerado fundamental por Peña es contar con un plan familiar de emergencia.

Ese protocolo debe establecer qué hará cada integrante de la familia, cuáles lugares de la vivienda ofrecen mayor protección, por dónde evacuar cuando corresponda y dónde encontrarse si el terremoto ocurre cuando sus miembros están separados.

El COE mantiene entre sus herramientas de preparación una guía de plan familiar, un procedimiento de evacuación ante sismos, orientaciones para preparar una mochila de emergencia y recomendaciones para establecer rutas de evacuación.

¿Qué debe tener una mochila de emergencia?

Peña recomendó disponer de suministros esenciales que permitan a una familia enfrentar las primeras horas posteriores a un desastre.

Entre los artículos mencionó:

  • Agua potable.
  • Alimentos enlatados o no perecederos.
  • Radio portátil.
  • Linterna.
  • Baterías.
  • Ropa.
  • Medicamentos de uso habitual.
  • Botiquín de primeros auxilios.
  • Silbato.
  • Artículos básicos de higiene.

La mochila debe mantenerse en un lugar accesible y sus productos deben revisarse periódicamente para verificar fechas de vencimiento y condiciones de uso.

¿Qué hacer si el sismo ocurre en un edificio alto?

Peña advirtió que una persona situada en un edificio de varios niveles no debe intentar salir precipitadamente mientras se produce el movimiento, debido al riesgo de caídas, desprendimientos y aglomeraciones.

Recomendó proteger la cabeza y ubicarse en un espacio previamente identificado como seguro.

Las orientaciones de Onesvie también aconsejan mantener la calma, protegerse de objetos que puedan caer y, cuando corresponda evacuar, utilizar las escaleras y no los ascensores.

Preparación comunitaria puede ser determinante

El coronel destacó igualmente la importancia de preparar a barrios, empresas, centros educativos y organizaciones comunitarias.

Según explicó, en las primeras horas posteriores a una emergencia de gran escala los propios ciudadanos pueden desempeñar un papel importante mientras los organismos de respuesta concentran sus recursos en las zonas de mayor impacto.

La prevención, los simulacros y el conocimiento previo de las rutas de evacuación pueden contribuir a reducir la improvisación durante una emergencia.

Onesvie ha señalado que los simulacros permiten comprobar la efectividad de los protocolos, detectar debilidades y fortalecer la capacidad de respuesta tanto de las instituciones como de la población.

Contexto

República Dominicana ha desarrollado en los últimos años simulacros nacionales de evacuación por terremoto como parte de sus políticas de prevención.

Las autoridades han reiterado que una mayor actividad sísmica o la ocurrencia de pequeños temblores no permite establecer que un gran terremoto sea inminente. La preparación se plantea como una medida permanente de reducción de riesgos y no como respuesta a una predicción específica.