SANTIAGO, (Noticia.do).– El director del Instituto del Tabaco de la República Dominicana (Intabaco), Iván Hernández Guzmán, afirmó que la institución no fija el precio de compra de la hoja y exhortó a los productores a coordinar con las empresas compradoras qué cultivar y qué procesos aplicar antes de comercializar su cosecha.
Durante una entrevista en El Café de Diario 55, el funcionario explicó que los acuerdos se establecen entre agricultores y compradores, según la oferta, la demanda y las características del tabaco. Sus declaraciones abordan una cuestión relevante para las zonas productoras de Santiago y Valverde: cómo vincular la calidad de la hoja con las necesidades de la industria.
Quién determina el precio de la hoja
Hernández Guzmán sostuvo que las compañías compradoras mantienen relaciones comerciales con los productores y negocian las condiciones de adquisición.
Consultado sobre si Intabaco interviene en la fijación de precios, respondió que no, aunque aseguró que la entidad procura evitar que los agricultores sean engañados mediante mesas de trabajo y comunicación entre los participantes del sector.
“Sí velamos para que esos productores no sean engañados”, expresó.
Según explicó, la valoración de la hoja depende de factores como su clasificación, la parte de la planta de la que procede, la calidad y el proceso de curado.
El funcionario también animó a los cosecheros a revisar las posibilidades de contratación con los compradores. Sin embargo, no anunció una tarifa mínima ni un nuevo mecanismo de fijación de precios.
Producir lo que necesita la industria
El director de Intabaco recomendó identificar la demanda antes de sembrar y mantener comunicación con quienes utilizarán la materia prima.
Advirtió que algunos agricultores aplican procesos adicionales a la hoja buscando aumentar su rentabilidad, sin comprobar previamente si esos tratamientos corresponden a lo que requiere el fabricante.
Su planteamiento es que la planificación abarque tanto el cultivo como el destino comercial de la cosecha, para reducir desajustes entre lo producido y lo solicitado por las empresas.
La orientación coincide con el inicio del ciclo agrícola sobre el que Intabaco presentó su proyección de 330,000 quintales para la cosecha 2026-2027. Esa estimación corresponde a una meta de producción, no a una cosecha concluida.
Exportaciones y remuneración del agricultor
Durante la entrevista, Hernández Guzmán situó las exportaciones de tabaco y sus derivados de 2025 en US$1,359 millones, frente a US$1,340 millones en 2024.
La diferencia entre ambos montos es de US$19 millones, equivalente a aproximadamente un 1.4 %. El entrevistador cuestionó ese ritmo de crecimiento y el funcionario respondió que esperaba un desempeño más favorable en 2026.
El valor exportado por el conjunto del sector es un indicador distinto del precio que recibe cada agricultor por su hoja. Para establecer cuánto mejora la remuneración del productor se necesitan datos de compras, calidad, costos y condiciones contractuales que no fueron detallados en la entrevista.
Noticia.do había reseñado que las exportaciones de tabaco superaron los US$802 millones durante el primer semestre de 2026, según cifras divulgadas por Intabaco.
Calidad y asistencia técnica
Hernández Guzmán señaló que la institución ofrece asistencia técnica y seguimiento a los cosecheros, además de determinar las áreas adecuadas para el cultivo.
Explicó que obtener hojas de gran tamaño no garantiza que el tabaco reúna las condiciones necesarias para elaborar cigarros, pues también deben evaluarse características como su combustión y el tratamiento posterior a la cosecha.
El funcionario identificó el fortalecimiento de la relación entre productores, fabricantes y comercializadores como una de sus prioridades al frente de Intabaco.
