Por: Ramón Antonio Veras.
1- Una vez terminadas las votaciones del 2028 y se procede a abrir las urnas, cualquiera que sea el partido con mayoría de votos, resulta ganadora la clase dominante.
2- Como las organizaciones políticas que participan en los comicios del 2028 son defensoras del régimen económico vigente en el país, no hay sorpresa de cuál resulta favorecida en el plebiscito.
3- Al igual que en procesos electorales anteriores, la derrota del pueblo está sobreentendida en el 2028; el fracaso es tácito.
4- El pueblo real, el de carne y hueso, no el abstracto, carece de representación en unas votaciones en las cuales no tiene partido que defienda sus intereses.
5- En nuestro país se presenta una situación política electoral muy especial por la no participación de partidos con vocación democrática, sin que nada se lo impida.
6- Si no organizadas, por lo menos de pensamiento progresista, aquí hay miles de mujeres y hombres.
7- El atraso en el desarrollo económico trae consigo una débil clase obrera, al igual que un movimiento obrero y sindical de poco vigor o fuerza.
8- Las capas medias, aunque muy numerosas y con cierto nivel de formación política, se limitan a expresar indignación contra el ordenamiento, pero no accionan.
9- La materialidad dominicana, para la gente de a pie, se presenta penosa, dolorosa, triste y deplorable, nada placentera, grata ni alegre.
10- Si la vía electoral es la posible para llegar al poder, y el pueblo no cuenta con representación en la campaña, desde ya está impedido de ser gobierno.
11- Lo que manda la realidad para las mujeres y hombres interesados en que el país cambie para algo mejor es percatarse, advertir, caer en cuenta, tomar conciencia de que no se le debe dejar el espacio electoral a la minoría nacional.
12- No importa lo difícil que sea para los partidos democráticos, la defensa de lo que conviene al pueblo hay que hacerla enfrentando, encarando, no importa cuándo o quién sea el adversario.
13- A la lucha por lo que es de interés para la mayoría de la población hay que ir apasionado, con fervor y gran entusiasmo.
14- A los que se oponen al progreso debemos demostrarles que no estamos a gusto con la forma como está viviendo el pueblo y que, por tal motivo, estamos en condiciones de acentuar, resaltar y hacer hincapié en la brega sin importar escenario o método de lucha.
15- Para que los intereses populares resulten victoriosos, hay que estar en disposición a la confrontación, al choque y la desavenencia, y siempre con la creencia de que nos asiste la razón.
16- No importa el calificativo que nos coloquen de intolerantes, dogmáticos o apasionados. Lo que cuenta es defender lo justo, íntegro y legítimo.
Santiago de los Caballeros,
19 de octubre 2026.
