Por Maxwell Reyes | Noticia.do

SANTIAGO.— Comerciantes del Centro Histórico advierten que las obras en la Calle del Sol —que incluyen el adoquinado y la construcción del segundo túnel para soterrar el cableado— acumulan alrededor de diez meses sin concluir y podrían tardar hasta 42 meses, un retraso que, según ellos, pone en riesgo de quiebra al comercio de la zona.

Así lo planteó Marcelino Fernández, vicepresidente de la Asociación de Empresas del Centro Histórico de Santiago (Asecensa). El comerciante explicó que la entidad se opone a la ejecución actual de la obra y que sus afiliados ya piden organizar una protesta, porque las ventas han caído de forma drástica desde que comenzaron los trabajos en las dos primeras cuadras, comprendidas entre las calles Sabana Larga y Cuba.

"No hay tránsito, no hay acceso. Entonces la gente no viene aquí, y eso que estamos en un área que es poco comercial. Cuando lleguen a la zona donde es más comercial, la cosa va a ser mucho peor", advirtió Fernández, quien pidió no continuar la intervención, "sobre todo con el subterráneo", al que atribuyó "muchos problemas y un costo enorme".

¿Cuánto tiempo más durarán las obras en la Calle del Sol?

Fernández detalló que sus propios cálculos sobre el plazo de ejecución se han alargado con el tiempo. Hace algunos meses estimó que la obra, que llega hasta la avenida Antonio Guzmán, tardaría 31 meses; un estimado más reciente lo elevó a 42 meses, una proyección que, según dijo, es coherente con los diez meses que ya llevan los trabajos sin completarse en el primer tramo.

El comerciante recordó que el 9 de septiembre de 2025 las autoridades prometieron concluir los dos primeros cuadrantes en un plazo de dos meses y entregar la vía completamente renovada en 18 meses. A la fecha, los trabajos continúan y las calles transversales permanecen cerradas. "Va a pasar este gobierno y la obra no va a estar terminada", afirmó.

Para Fernández, la empresa a cargo "no tiene la capacidad" para ejecutar el proyecto: sostuvo que el primer tramo debió completarse en tres o cuatro meses. Sumó como agravante la presencia de aguas subterráneas en el sector. Recordó que en los terrenos donde se ubica el hotel Camino Real una familia enfrentó serios problemas al brotar agua durante una construcción anterior, y aseguró que en la zona operan dos bombas sumergibles que extraen agua de forma continua.

¿Por qué temen la quiebra del comercio del Centro Histórico?

El vicepresidente de la Asociación señaló que, de mantenerse el ritmo actual de la obra —calificada por el Gobierno como emblemática y que otras gestiones también proyectaron ejecutar—, el sector comercial podría quebrar. Argumentó que la clientela del Centro Histórico se desplaza mayormente en vehículos y motores, por lo que la falta de tránsito y de acceso desvía a los compradores hacia otras zonas de la ciudad.

Los comerciantes mantienen la esperanza de recibir una respuesta del presidente Luis Abinader, a quien abordaron el pasado fin de semana para expresarle su preocupación por la marcha de los trabajos.

¿Qué proponen los comerciantes sobre el estacionamiento?

Consultado sobre la falta de estacionamientos, Fernández consideró necesario el regreso de los parquímetros como alternativa para mejorar el acceso al centro de la ciudad. Indicó que existe un estacionamiento proyectado en los terrenos del antiguo edificio de la Tabacalera, pero que pertenece al sector privado y no tiene capacidad suficiente para la demanda de la zona, por lo que estimó que debería habilitarse al menos uno más.

Aunque los comerciantes valoran positivamente la obra, sostienen que se debió prever un gran estacionamiento para una zona comercial tan importante para Santiago y para la región del Cibao.