Juezas de RD y Puerto Rico abogan por una justicia restaurativa
SANTO DOMINGO, (Noticia.do).-Los poderes judiciales de la República Dominicana y Puerto Rico, junto al Consejo Judicial Centroamericano y del Caribe, celebraron la conferencia virtual “Justicia Restaurativa”, un espacio orientado a debatir nuevos enfoques judiciales centrados en la reparación del daño, la reinserción social y la transformación de vidas.
La actividad reunió a magistradas, jueces, fiscales, defensores públicos, servidores judiciales, profesionales del derecho, psicólogos y técnicos de la conducta, con el propósito de intercambiar buenas prácticas sobre justicia humanizada, justicia juvenil y modelos terapéuticos aplicados en la región.
Datos clave
- La conferencia fue organizada por los poderes judiciales de República Dominicana y Puerto Rico, junto al CJCC.
- La jueza dominicana Olga Guzmán defendió el enfoque restaurativo en la justicia juvenil.
- La magistrada puertorriqueña Rosa Del Carmen Benítez Álvarez expuso la experiencia de los tribunales de tratamiento de drogas.
Justicia juvenil con enfoque restaurativo
Durante su intervención, la magistrada Olga Guzmán, jueza de la Corte de Apelación de Niños, Niñas y Adolescentes de San Cristóbal, abordó el tema “Socialización del Enfoque Restaurativo en la Justicia Juvenil en la República Dominicana: Un camino de esperanza”.
Guzmán afirmó que el sistema judicial dominicano avanza hacia un modelo que prioriza la reparación del daño, la responsabilidad de la persona adolescente y la restauración del tejido social, superando una visión centrada únicamente en el castigo.
La jueza recordó como hitos institucionales la Resolución núm. 402-2006, sobre políticas públicas de mecanismos alternos, y la Resolución núm. 446-2023, relativa a mecanismos no adversariales de resolución de conflictos.
También resaltó que la Ley núm. 136-03, que regula el sistema de protección de niños, niñas y adolescentes, ofrece condiciones favorables para aplicar este enfoque, aunque señaló que dicha norma se encuentra actualmente en proceso de modificación.
“La justicia restaurativa no busca castigar, busca reparar, restaurar relaciones y construir oportunidades. Es un camino de esperanza para las personas adolescentes en conflicto con la ley penal, para las víctimas y para toda la sociedad”, expresó la magistrada Guzmán.
Puerto Rico expone modelo de tribunales de drogas
En tanto, la magistrada Rosa Del Carmen Benítez Álvarez, jueza administradora regional de Puerto Rico, presentó la ponencia “Tribunales de Tratamiento de Drogas, buenas prácticas terapéuticas y restaurativas para la atención integral de la persona participante”.
Benítez Álvarez explicó que los tribunales de tratamiento de drogas en Puerto Rico funcionan como una herramienta restaurativa que combina supervisión judicial, tratamiento médico y apoyo psicológico.
Según planteó, este modelo ofrece alternativas a la privación de libertad para personas con problemas de adicción que han cometido delitos menores.
La magistrada criticó el modelo tradicional basado únicamente en sanciones, al considerar que no necesariamente reduce la reincidencia ni promueve cambios de conducta sostenibles.
De acuerdo con su exposición, en Puerto Rico la justicia terapéutica ha permitido que el rol del juez adquiera una dimensión más activa, humana y consciente, convirtiéndose en un agente de cambio que orienta, supervisa y acompaña a la persona participante.
Un debate regional sobre justicia humanizada
La conferencia fue moderada por Michelle Mayorga Agüero, jurista de Costa Rica, y permitió el intercambio de experiencias entre operadores judiciales y profesionales de distintas áreas.
El encuentro resaltó la necesidad de avanzar hacia procesos judiciales más humanos, integrales y eficientes, especialmente en casos vinculados a adolescentes en conflicto con la ley penal, consumo problemático de drogas y reinserción social.
Contexto
La justicia restaurativa es un enfoque que busca reparar el daño causado por una conducta delictiva o conflictiva, promoviendo la responsabilidad de quien cometió el hecho, la participación de la víctima y la restauración de las relaciones afectadas. En el ámbito juvenil, este modelo procura evitar que la respuesta judicial se limite al castigo y favorece medidas educativas, reparadoras y de reintegración social.
