
Muere Willie Colón, la voz del trombón que convirtió la calle en sinfonía
Por Maxwell Reyes | Noticia.do
Willie Colón, el trombonista y productor puertorriqueño que desde el Bronx neoyorquino redefinió el sonido de la salsa durante más de cinco décadas, falleció este sábado a los 75 años rodeado de su familia, según confirmó su entorno cercano a través de su página oficial en Facebook. Con su partida, el mundo latino pierde a uno de los arquitectos más influyentes del género tropical del siglo XX.
De los techos del Bronx a los escenarios del mundo
Nacido el 28 de abril de 1950 en el Bronx, Nueva York, William Anthony Colón Román creció entre el asfalto y la música de la comunidad puertorriqueña que moldearía su identidad artística para siempre. Aunque comenzó su formación con la flauta y luego la trompeta, fue el trombón el instrumento que lo definiría como músico y como símbolo de una generación.
Con apenas 16 años, en 1967, ya grababa su primer disco —El malo— junto al legendario cantante Héctor Lavoe, bajo el sello Fania Records. Esa alianza daría origen a uno de los binomios más poderosos de la historia salsera: canciones como «Calle Luna, calle Sol», «El día de mi suerte», «La murga» y «Juana Peña» se convirtieron en himnos de barrio que cruzaron fronteras y generaciones.
Su carrera discográfica refleja la magnitud de su impacto: más de 32 álbumes, nueve Discos de Oro, cinco de Platino y más de 30 millones de copias vendidas en el mundo. Fue nominado ocho veces a los premios Grammy en la categoría tropical, y también incursionó en cine y televisión con apariciones en producciones como Miami Vice y la telenovela La intrusa.
Siembra: el disco que cambió la historia de la salsa
En 1977, Colón presentó al mundo a Rubén Blades en el álbum Metiendo mano, una colaboración que marcaría el inicio de una sociedad creativa sin precedentes. Un año después, en 1978, produjo junto a Blades el disco Siembra, considerado hasta hoy uno de los álbumes de salsa más vendidos en la historia del género y una obra cumbre de la música latina del siglo XX.
Esa capacidad de construir puentes entre el ritmo y el mensaje social distinguió a Colón del resto: su música no era solo baile, era crónica, conciencia y orgullo latino.
El mundo de la salsa llora su partida
La noticia conmovió a figuras de toda la música latina. Rubén Blades, su compañero más cercano, reconoció que la muerte de Colón era algo que «me resistía a creer» y prometió escribir más adelante sobre su legado. Víctor Manuelle lo describió como «productor y visionario, responsable de un nuevo sonido de la salsa». Jerry Rivera le rindió tributo al definirlo como quien «convirtió el trombón en bandera y el barrio en sinfonía».
Desde la República Dominicana, el maestro Wilfrido Vargas también alzó su voz para despedirlo: «Willie Colón fue revolución, identidad y valentía artística. Un arquitecto del sonido latino que transformó la música y desplegó la salsa como lenguaje universal».
La familia del artista solicitó privacidad para atravesar el duelo, agradeciendo el apoyo recibido desde todos los rincones del mundo hispano.
Willie Colón no era solo un músico. Era una institución. Su trombón sonó en las calles del Bronx cuando nadie escuchaba al latino, y siguió sonando en los grandes escenarios del planeta hasta que el planeta aprendió a escuchar. Su legado —más de cinco décadas de música, más de 30 millones de discos vendidos, generaciones enteras marcadas por sus melodías— es uno de los más sólidos que el mundo tropical ha producido. El ritmo continúa. Su clase, también.





