Por: Luis Fernández
En el escenario internacional actual existe una creciente preocupación por los conflictos armados sin solución, las violaciones del derecho internacional humanitario y las dificultades de las instituciones multilaterales para hacer cumplir determinadas obligaciones, lo que ha alimentado la percepción de que las reglas internacionales no siempre se aplican de manera uniforme y efectiva.
El derecho internacional constituye uno de los principales instrumentos para ordenar las relaciones entre los Estados, limitar el uso arbitrario del poder y establecer reglas para la convivencia internacional, de ahí que como respuesta a las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y a la necesidad de crear un sistema internacional capaz de prevenir nuevas guerras y promover la cooperación entre los Estados surge la carta de las Naciones Unidas.
La Carta creó formalmente la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y estableció los principios fundamentales que debían regir las relaciones internacionales: igualdad soberana y respeto a la integridad territorial de los Estados, solución pacífica de controversias, prohibición de la amenaza o uso de la fuerza, cooperación internacional, y respeto de los derechos humanos.
El instrumento constitutivo de la ONU representó un intento histórico de sustituir la lógica de la guerra y la confrontación por un sistema internacional basado en reglas, instituciones y cooperación multilateral y la obligación de abstenerse de la amenaza o el uso de la fuerza contrario a los propósitos de las Naciones Unidas, de solución pacífica de los conflictos internacionales.
El Comité Internacional de la Cruz Roja señaló en 2026 que el respeto al derecho internacional humanitario está sometido a una presión sin precedentes y que su incumplimiento se relaciona con mayores víctimas civiles, ataques contra servicios de salud, destrucción de infraestructura esencial y restricciones a la asistencia humanitaria, lo que produce un aumento de la vulnerabilidad de la población civil.
La Cruz Roja Internacional ha señalado que trabaja en más de 100 conflictos armados y ha advertido de cuatro tendencias fundamentales en la situación internacional hoy en día: la prolongación y extensión de
las guerras, el debilitamiento del respeto al derecho internacional humanitario, la deshumanización de las partes en conflictos y la reducción del espacio para la acción humanitaria.
En el escenario internacional existen serias y crecientes preocupaciones por el irrespeto cada vez más frecuente a las normas del derecho internacional, lo que debilita el multilateralismo, la confianza en las instituciones encargadas de preservar la paz y resolver controversias y favorece una política internacional basada más en la fuerza, la presión económica o la capacidad militar, en detrimento de la negociación y de los mecanismos jurídicos.
Un sistema internacional basado en reglas pierde legitimidad cuando la aplicación de estas parece depender del poder político, económico o militar de cada Estado. El problema central, por tanto, no está solamente en la existencia de normas, sino en la voluntad política de los Estados para respetarlas y en la capacidad de las instituciones internacionales para hacerlas efectivas.
El deterioro, el irrespeto, las violaciones del derecho internacional y las dificultades de las instituciones multilaterales para cumplir sus obligaciones y la desigualdad en la aplicación de las reglas internacionales están disminuyendo la confianza en el sistema multilateral. La propia ONU sostiene que el Estado de derecho internacional debe proporcionar legitimidad a las relaciones entre los Estados.
El debilitamiento de la autoridad de las instituciones internacionales es particularmente grave, cuando las decisiones, resoluciones y obligaciones internacionales son ignoradas sistemáticamente, lo que crea un precedente que puede estimular nuevos incumplimientos, lo que produce más divisiones entre los países y afectan su capacidad para encontrar soluciones colectivas
El desafío es fortalecer el cumplimiento de la carta de la ONU. El sistema internacional necesita que los Estados respeten sus obligaciones, que las controversias sean canalizadas mediante mecanismos diplomáticos y jurídicos y que las instituciones multilaterales tengan mayor capacidad para hacer efectivas las normas internacionales y una real cooperación internacional.
La fuerza debe estar sometida al derecho, la defensa del derecho internacional no significa favorecer a un Estado o grupo de Estados, sino preservar un sistema en el que las reglas sean aplicables a todos por igual y donde ningún país, por poderoso que sea, pueda tomar medidas coercitivas unilaterales y situarse por encima de las normas que sustentan la convivencia internacional.
Luis Fernández, Analista Político y escritor
1/10/26
Santo Domingo R.D.