El poder entra en una fase decisiva en Venezuela
Washington.-La política venezolana atraviesa uno de sus momentos más críticos y desconcertantes en décadas. La captura de Nicolás Maduro ha sacudido los cimientos del poder chavista, reconfigurando el tablero interno y elevando la tensión internacional. Washington, lejos de celebrar un desenlace definitivo, ha dejado claro que el futuro inmediato del país dependerá de las decisiones que adopte el oficialismo que aún controla las instituciones.
En el centro de esta nueva etapa se encuentra Delcy Rodríguez, quien juramentará el 5 de enero como presidenta interina. Aunque formalmente asume el cargo, su discurso insiste en que el único presidente legítimo sigue siendo Maduro, una postura que ha provocado una advertencia directa de Estados Unidos: si no “hace lo correcto”, enfrentará un castigo incluso mayor que el de su antecesor.
La amenaza no es retórica. El embargo petrolero, una de las herramientas de presión más contundentes de Washington, sigue plenamente vigente. A ello se suma la presión política, diplomática y militar, en un contexto donde América Latina observa con cautela y países como la República Dominicana evalúan los efectos regionales de una crisis que parece lejos de resolverse.
Contexto de la captura de Nicolás Maduro
La detención de Nicolás Maduro marcó un punto de inflexión inesperado. Aunque los detalles oficiales son limitados, el hecho ha sido interpretado como el resultado de una combinación de presión internacional, fracturas internas y un escenario geopolítico adverso para el chavismo.
Para el oficialismo, la narrativa ha sido clara: se trata de una acción vinculada a la “intervención extranjera”, particularmente de Estados Unidos. Para Washington, en cambio, el evento abre una ventana para forzar cambios estructurales en el poder venezolano, sin recurrir —al menos por ahora— a una intervención militar directa.
La captura no ha significado un vacío de poder. Al contrario, ha activado mecanismos de sucesión controlada dentro del chavismo, con Delcy Rodríguez como figura central y garante de la continuidad institucional.
La postura de Estados Unidos y el mensaje de Marco Rubio
Un día después de la captura, el secretario de Estado Marco Rubio dejó abierta la posibilidad de una colaboración limitada con el oficialismo venezolano, siempre que este acate las órdenes de Washington. El mensaje fue claro: cooperación a cambio de obediencia.
Rubio subrayó que Estados Unidos conserva “muchos medios de influencia” para proteger sus intereses, destacando el embargo petrolero como el más poderoso. Según su planteamiento, cada decisión del nuevo liderazgo venezolano será evaluada bajo ese prisma.
Esta postura refleja un cambio táctico, no estratégico. Washington no busca simplemente un relevo de nombres, sino una reconfiguración real del poder que garantice estabilidad regional, control migratorio y seguridad energética.
Delcy Rodríguez y el gobierno interino
La juramentación de Delcy Rodríguez como presidenta interina el 5 de enero no ha disipado las dudas. En sus primeras declaraciones tras la captura de Maduro, denunció una supuesta intervención militar estadounidense y reafirmó que Maduro sigue siendo el único presidente legítimo.
Esta contradicción —asumir el cargo mientras niega su legitimidad— ha generado desconfianza en Washington. De ahí la advertencia directa: si no toma decisiones alineadas con los intereses estadounidenses, enfrentará sanciones más severas.
La frase atribuida al presidente Donald Trump, publicada en una entrevista en Atlantic, resume la presión: Delcy Rodríguez podría “pagar un precio mayor que Maduro” si desafía a Estados Unidos.
El respaldo militar y el rol de Vladimir Padrino López
El ministro de Defensa, Vladimir Padrino, ha sido el principal respaldo público del discurso oficialista. Aseguró que las Fuerzas Armadas están listas para defender a Venezuela ante cualquier amenaza externa.
Además, respaldó el decreto de estado de conmoción exterior, una figura que amplía las facultades del Ejecutivo y refuerza el control interno. Según Padrino, el objetivo es garantizar la gobernabilidad y preservar la paz.
Sin embargo, analistas coinciden en que el apoyo militar es clave pero no absoluto. Las sanciones, el aislamiento y la presión internacional podrían erosionar esa lealtad si la crisis se prolonga.
Impacto económico del embargo petrolero
El embargo petrolero sigue siendo la carta más fuerte de Washington. Venezuela depende históricamente de los ingresos del crudo, y las sanciones han reducido drásticamente su capacidad de exportación.
Según datos de la Administración de Información Energética de EE. UU. (EIA), la producción venezolana cayó más de un 70 % en la última década, un golpe directo a las finanzas públicas y al bienestar social.
Estados Unidos ha dejado claro que el levantamiento del embargo solo ocurrirá si hay cambios verificables en la conducción política del país.
Implicaciones para la República Dominicana
Para la República Dominicana, la crisis venezolana no es un asunto lejano. El país ha recibido miles de migrantes venezolanos en los últimos años, y cualquier agravamiento del conflicto podría intensificar estos flujos.
Además, la estabilidad regional es clave para el Caribe. Un colapso prolongado en Venezuela afecta el comercio, la seguridad y la cooperación energética.
Desde Santo Domingo, el seguimiento de este nuevo escenario es estratégico, tanto por razones humanitarias como económicas.
Claves geopolíticas del nuevo escenario
Expertos en relaciones internacionales coinciden en que Estados Unidos busca una transición controlada, no un vacío de poder. La figura de Delcy Rodríguez representa una oportunidad y un riesgo al mismo tiempo.
La presión selectiva —sanciones combinadas con incentivos— apunta a dividir al oficialismo y forzar decisiones pragmáticas. América Latina observa con cautela, consciente de que cualquier escalada tendría efectos regionales.
El margen de maniobra del chavismo es cada vez más estrecho.
Delcy Rodríguez ante la decisión más difícil
La captura de Nicolás Maduro ha abierto una etapa incierta pero decisiva. Delcy Rodríguez se encuentra ante la mayor encrucijada de su carrera política: desafiar a Washington y enfrentar sanciones devastadoras, o ceder parcialmente para aliviar la presión internacional.
Estados Unidos ha dejado claro que el tiempo juega en contra del oficialismo. Las próximas semanas definirán no solo el futuro del gobierno interino, sino el rumbo de Venezuela en los próximos años.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué significa la captura de Nicolás Maduro para Venezuela?
Implica un punto de inflexión político que abre escenarios de transición, pero no garantiza un cambio inmediato de poder.
¿Quién gobierna Venezuela tras la captura de Maduro?
Formalmente, Delcy Rodríguez asume como presidenta interina, aunque el chavismo insiste en la legitimidad de Maduro.
¿Puede Estados Unidos levantar el embargo petrolero?
Sí, pero solo si el nuevo liderazgo venezolano cumple condiciones políticas impuestas por Washington.
¿Qué pasará si Delcy Rodríguez desobedece a EE. UU.?
Estados Unidos ha advertido que enfrentaría sanciones y consecuencias mayores que las impuestas a Nicolás Maduro.



