SANTO DOMINGO (Noticia.do).-El crecimiento de la economía dominicana puede coexistir con dificultades para cubrir los gastos familiares porque el aumento de la producción no implica que todos los ingresos mejoren al mismo ritmo, explicó el economista Raúl Ovalle durante una entrevista con la periodista Julissa Céspedes.

El director de la Escuela de Economía de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) señaló que la presión de los precios internacionales de la energía y las condiciones del financiamiento representan riesgos para los hogares y las empresas. Su análisis coincide con un escenario en el que el Banco Central reportó un crecimiento acumulado de 4.6 % entre enero y septiembre de 2026, mientras la inflación interanual se situó en 5.12 % en septiembre.

Por qué el crecimiento no se siente igual en todos los hogares

Ovalle explicó que los indicadores generales recogen el comportamiento de la economía, pero no describen de manera idéntica la situación de cada familia, actividad productiva o territorio.

Una economía puede expandirse mientras determinados negocios venden menos o algunos trabajadores enfrentan mayores dificultades para cubrir sus compromisos.

Para el presupuesto familiar, el economista destacó una relación fundamental: los ingresos deben aumentar más que los precios para que mejore la capacidad de compra.

Esto permite distinguir dos situaciones que suelen confundirse. Que la inflación disminuya significa que los precios aumentan más lentamente; no implica que los productos regresen a sus precios anteriores.

Según el Banco Central, la inflación interanual pasó de 5.67 % en junio a 5.12 % en septiembre. Aunque se moderó, ese último resultado todavía superaba ligeramente el límite superior de 5 % del rango objetivo de la institución.

La tasa subió en septiembre y se mantuvo en octubre

La entrevista aborda el incremento de la tasa de política monetaria a 5.50 %. Para situar esa explicación en el tiempo, el Banco Central aprobó el aumento el 30 de septiembre de 2026, cuando la elevó desde 5.25 %.

Posteriormente, el 30 de octubre, decidió mantenerla en 5.50 % anual.

La autoridad monetaria justificó el aumento de septiembre como una medida preventiva para contener los riesgos inflacionarios y evitar que los choques externos se propagaran a otros precios de la economía.

Ovalle explicó que las tasas más elevadas pueden ayudar a moderar esas presiones, aunque también dificultan el financiamiento y pueden reducir el dinamismo de la actividad económica.

El economista advirtió que el país podría atravesar un período prolongado de intereses elevados, condicionado por el entorno internacional. Se trata de su evaluación del escenario económico, no de una decisión anunciada para los próximos meses.

Más contexto: Banco Central mantiene su tasa de interés en 5.50 %.

Qué significa para quienes tienen préstamos

La tasa de política monetaria es una referencia del Banco Central y no equivale a la tasa que cobra una entidad financiera por un préstamo personal, hipotecario o comercial.

Por ello, el aumento de septiembre no significa que todas las cuotas deban subir automáticamente ni en la misma proporción.

El efecto sobre un deudor depende de las condiciones de su contrato, incluida la existencia de una tasa fija, un período inicial de tasa fija o una tasa variable.

La orientación de ProUsuario, de la Superintendencia de Bancos, recomienda identificar si la tasa puede cambiar durante el plazo y revisar los demás componentes del costo del financiamiento.

Combustibles: el alivio del subsidio tiene un costo fiscal

Ovalle vinculó parte de la presión económica con la dependencia dominicana de los hidrocarburos importados.

Explicó que el encarecimiento internacional de los combustibles puede trasladarse a los costos locales y que los subsidios permiten amortiguar una parte de ese impacto.

El Banco Central también señaló, en su comunicación de octubre, que las ayudas del Gobierno habían permitido trasladar solo parcialmente a los precios internos los aumentos de los productos refinados del petróleo.

Sin embargo, mantener ese apoyo implica utilizar recursos públicos. Ovalle advirtió que una prolongación del choque energético puede complicar las decisiones entre permitir mayores ajustes de precios o destinar más fondos a contenerlos.

Dólar y perspectivas: escenarios sujetos a riesgos

Consultado sobre el tipo de cambio, Ovalle planteó un escenario de cierre de año cercano a RD$62 o RD$63 por dólar, condicionado al comportamiento del entorno internacional.

Esa estimación corresponde al entrevistado: no constituye una cotización vigente ni una proyección oficial del Banco Central.

Sobre las perspectivas económicas, consideró que el país puede continuar creciendo, aunque identificó riesgos asociados al costo de la energía, las condiciones financieras internacionales y los fenómenos climáticos.

Su explicación apunta a una diferencia esencial para entender la situación familiar: el crecimiento amplía la actividad económica, pero la mejora del bolsillo también depende de cuánto aumentan los ingresos y de cuánto cuesta cubrir las necesidades y pagar las deudas.

Fuente de la entrevista: conversación de Julissa Céspedes con Raúl Ovalle, disponible en YouTube.