Puntos clave del debate
- Manuel Campo Vidal y Pablo McKinney coinciden: la credibilidad del periodismo es su capital más valioso e irrecuperable.
- Campo Vidal propone pasar "del paradigma de la velocidad al paradigma de la veracidad".
- El tecnofeudalismo —Elon Musk con X y Jeff Bezos con el Washington Post— amenaza la independencia editorial global.
- En su primer mandato, Donald Trump emitió más de 12,000 afirmaciones falsas en cuatro años, según verificadores del Washington Post.
- Facebook envió mensajes falsos a 105 millones de estadounidenses diciendo que el Papa Francisco apoyaba a Trump.
- México es el país con más periodistas asesinados sin guerra declarada, según Reporteros Sin Fronteras.
SANTIAGO, (Noticia.do).-Pablo McKinney recibió en los estudios de Color Visión al doctor Manuel Campo Vidal, uno de los comunicadores más influyentes de España, para un debate que giró en torno a una pregunta que define el momento actual del periodismo: ¿Puede la credibilidad del periodismo sobrevivir en la era de la viralidad?
La respuesta corta que ambos construyeron a lo largo de la conversación es sí, pero solo si los medios se deciden a construir lo que Campo Vidal llamó "el escudo": un conjunto de prácticas verificables, referencias sólidas y criterio editorial que funcione como barrera frente a la desinformación. Sin ese escudo, advirtieron, no hay democracia que se sostenga.
Campo Vidal —doctor en Sociología por la Universidad Complutense de Madrid, licenciado en Periodismo, moderador histórico de los primeros debates electorales televisados en España y presidente emérito de la Academia de las Ciencias y las Artes de la Televisión— planteó una distinción que marcó toda la conversación: la diferencia entre el comunicador que tiene influencia y credibilidad, y el que tiene sonoridad. "Mantener la credibilidad es el capital del periodismo", afirmó. Y citó a su maestro Francisco Umbral con una imagen contundente: "Un medio sin credibilidad es como un viajero que ha perdido el tren".
Un contenido puede acumular millones de vistas si genera escándalo, reconocieron, pero ese tipo de audiencia tiene una vida limitada. El reto verdadero es construir un público que regresa porque confía, no porque consume ruido. "Yo soy una basura moral y humana", ironizó Campo Vidal describiendo al comunicador que gana vistas a costa de su integridad. "¿Por qué hice eso?".
Para el académico español, la fórmula que resume el camino correcto es una que él mismo acuñó hace años y que McKinney citó de memoria: hay que abandonar el paradigma de la velocidad y adoptar el paradigma de la veracidad. Ser el primero en publicar una noticia incorrecta no es una victoria: es una deuda con el lector. "Si lo dio McKinney es porque es verdad —planteó Campo Vidal como modelo— porque la gente sabe que compruebas las noticias. Eso es fundamental".
La presión económica agrava el dilema. Con la irrupción de internet y las redes sociales, el modelo de negocio del periodismo tradicional sufrió lo que Campo Vidal describió como "un golpe devastador". La publicidad giró hacia las plataformas digitales, y muchos medios, presionados por la economía, cedieron a la tentación de cambiar credibilidad por audiencia. El académico ve señales de recuperación —nuevos modelos de negocio emergen— pero advierte que la batalla está lejos de ganarse.
El debate tomó un giro más oscuro cuando McKinney introdujo el concepto del tecnofeudalismo, término desarrollado por el exministro de Economía griego Yanis Varoufakis en su más reciente libro. La compra de Twitter por Elon Musk —rebautizada como X— y la adquisición del Washington Post por Jeff Bezos son los ejemplos más citados: multimillonarios tecnológicos que no compran medios para hacer periodismo, sino para ejercer control político. "El chorro de dinero de estos tecnooligarcas", señaló Campo Vidal, "es muy parecido al de las monarquías del Golfo Pérsico con el petróleo: inacabable".
Una consecuencia directa y medible: el Washington Post llegó a mantener tres periodistas dedicados exclusivamente a verificar las declaraciones de Trump durante su primer mandato. En cuatro años, registraron más de 12,000 afirmaciones falsas. Hoy, bajo la propiedad de Bezos, ese equipo verificador ya no existe. Trump, planteó Campo Vidal, no solo miente conscientemente, sino que ha creado escuela. Argentina con Javier Milei y otras latitudes replican el modelo de la mentira como herramienta política efectiva.
La conversación tocó tierra dominicana cuando McKinney señaló que en la República Dominicana persiste, más que en otros países, una veneración particular por el papel impreso. Lo confirmaron, dijo el comunicador banilejo, tanto Miguel Antonio FranJul Bucarelly, director de Listín Diario, como Aníbal de Castro, presidente y director de Diario Libre: quien envía una nota de prensa aún pide expresamente que salga en el impreso. "La gente te llama: ¿qué pasó? No salió tu columna. Digo: ¿qué fue? No, que no salió la de papel", narró McKinney. En España, el kiosco ya no luce como antes. Italia, señaló Campo Vidal, es la excepción europea donde aún se puede comprar un periódico a las diez de la noche.
La manipulación algorítmica fue uno de los pasajes más contundentes del debate. Campo Vidal reveló que durante la primera campaña de Trump, Facebook levantó un parámetro de identificación de preferencias religiosas —técnicamente ilegal pero enterrado en la letra pequeña del contrato de usuario— que permitió enviar mensajes falsos a 105 millones de estadounidenses afirmando que el papa Francisco apoyaba al candidato republicano. En el referéndum del Brexit, millones de británicos recibieron mensajes que prometían que salir de la Unión Europea resolvería los problemas del sistema público de salud y la educación. "Todo eso era mentira", subrayó el académico. Hoy los jóvenes británicos les preguntan a sus padres y abuelos por qué votaron por la salida, conscientes de que perdieron la libertad de moverse y trabajar en Europa sin restricciones.
España, Francia y Australia encabezan el movimiento para prohibir las redes sociales a menores de 16 años. Cuando el presidente español Pedro Sánchez se sumó a esa posición, Elon Musk respondió en X llamándolo "presidente traidor a su pueblo", una reacción que Campo Vidal interpretó como confirmación: le tocaba el negocio. La Unión Europea avanza también, aunque "tímidamente", en multas significativas a plataformas como Facebook por violations de sus propias normas de transparencia.
Sobre México, Campo Vidal apuntó un dato que McKinney retomó con preocupación: es el país del mundo con más periodistas asesinados en contextos sin guerra declarada, según Reporteros Sin Fronteras. El narcotráfico opera como el factor determinante. "Aun pagando ese tributo", reconoció el académico, "observo una capacidad de reacción mundial del periodismo que me da esperanza".
Preguntas frecuentes
¿Qué es el tecnofeudalismo en los medios de comunicación?
¿Por qué la credibilidad del periodismo es clave para la democracia?
¿Cuál es la diferencia entre viralidad y credibilidad en el periodismo?
¿Qué proponen McKinney y Campo Vidal para defender el periodismo?
El programa cerró con un llamado de Campo Vidal a no dormirse más sobre el problema. Construir el escudo del periodismo —credibilidad, verificación, puntos de referencia en los que la sociedad pueda apoyarse— es, dijeron ambos, la única respuesta real frente a la era de la desinformación. "No hay democracia sin un periodismo razonable, crítico y construyendo puntos de referencia", concluyó el comunicador español. "Todo lo otro es propaganda".
Lo que esto significa para la diáspora dominicana
Los dominicanos en Nueva York, Nueva Jersey, Massachusetts, Florida y Filadelfia consumen las mismas plataformas —Facebook y X— que Campo Vidal y McKinney analizan en esta conversación. La manipulación algorítmica que envió mensajes falsos a 105 millones de estadounidenses no distingue entre anglosajones y miembros de comunidades latinas.
En ciclos electorales como los de Estados Unidos, la desinformación circula con mayor intensidad en comunidades de habla hispana. Consumir medios de origen dominicano con criterio editorial verificable —como los que se discuten en este debate— es, según ambos comunicadores, una forma concreta de resistencia democrática.
Por Maxwell Reyes | Noticia.do
