SANTIAGO, (Noticia.do).- La Asociación de Promotores y Constructores de Viviendas del Cibao (APROCOVICI) advirtió que el aumento de 20 % al salario mínimo de los trabajadores de la construcción podría generar nuevas presiones sobre los costos de los proyectos inmobiliarios y traducirse, según estimaciones del sector, en un incremento de hasta 6 % en el precio final de las viviendas.
La medida fue establecida mediante la Resolución CNS-04-2026 del Comité Nacional de Salarios (CNS). El Gobierno confirmó el 25 de agosto la aprobación del incremento de 20 % para los trabajadores de la construcción y sus afines, resultado de las discusiones tripartitas entre representantes laborales, empleadores y autoridades.
Según APROCOVICI, el ajuste contempla una primera etapa de 12 % y otro 8 % a partir de junio de 2027, esquema cuya incidencia preocupa especialmente en proyectos que fueron presupuestados, contratados o vendidos antes de conocerse el reajuste.
Datos clave
- 20 %: aumento salarial aprobado para trabajadores de la construcción y sus afines.
- 5.47 %: inflación interanual de República Dominicana a julio de 2026.
- Hasta 6 %: impacto que APROCOVICI estima que podría producirse en el precio final de las viviendas.
APROCOVICI pide evaluar efectos sobre proyectos
El gremio empresarial aseguró que reconoce el derecho de los trabajadores de la construcción a recibir mejores remuneraciones, pero entiende que deben evaluarse los efectos del incremento sobre una actividad cuyos proyectos suelen estructurarse financiera y comercialmente con meses o años de anticipación.
La advertencia se produce en un contexto en que la inflación interanual alcanzó 5.47 % en julio de 2026, según las estadísticas del Banco Central de la República Dominicana.
Por su parte, el Índice de Costos Directos de la Construcción de Viviendas (ICDV) registró en julio una variación interanual de 2.08 %, mientras el incremento mensual fue de 0.13 %. El indicador se situó en 240.62 puntos.
El ICDV mide los costos directos de cuatro tipos de viviendas en el Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo y excluye componentes como terreno, diseño, permisos, costos financieros y beneficios de las empresas constructoras.
APROCOVICI sostiene que, dentro de ese escenario, una modificación de 20 % en los salarios mínimos constituye una variación relevante para la estructura financiera de las obras.
Como parte del denominado Sector Unido de la Construcción, el gremio estima que la combinación de esos factores podría provocar aumentos de hasta 6 % en el precio final de las viviendas.
Ese porcentaje constituye una estimación del sector empresarial y no significa que todas las viviendas aumentarán automáticamente en esa proporción.
Preocupación por viviendas que ya fueron vendidas
Uno de los principales señalamientos de APROCOVICI se concentra en los proyectos actualmente en construcción cuyas unidades fueron comercializadas antes del reajuste salarial.
La organización explicó que una vivienda contratada o vendida previamente a un precio determinado no necesariamente permite trasladar de forma automática al comprador cada aumento posterior en los costos de producción.
En consecuencia, sostiene que incrementos no contemplados en la estructuración financiera original podrían reducir los márgenes, afectar la viabilidad económica de determinados proyectos y modificar las decisiones sobre futuras inversiones.
A mediano plazo, añade, parte de esos mayores costos podría incorporarse a los precios de nuevos proyectos inmobiliarios, afectando la capacidad de compra de las familias.
“El desafío debe ser encontrar un equilibrio: proteger el ingreso de quienes construyen nuestras ciudades, sin encarecer hasta hacer inaccesible aquello que construimos”, afirmó Mario Bonilla, presidente de APROCOVICI.
Bonilla enfatizó que la posición del gremio no supone oposición al mejoramiento de las condiciones salariales de los trabajadores.
“Queremos que nuestros trabajadores ganen más y mejor. Pero también necesitamos preservar la capacidad de producir viviendas a precios que las familias puedan pagar”, expresó.
Gobierno defiende aumento salarial
Al anunciar la medida, el ministro de Trabajo, Eddy Olivares Ortega, sostuvo que el incremento procura fortalecer el poder adquisitivo y mejorar las condiciones económicas de los trabajadores del sector.
La Presidencia informó que la Resolución CNS-04-2026 surgió después de sesiones del Comité Nacional de Salarios celebradas los días 12, 19 y 26 de mayo y 2 de junio de 2026, con participación de representantes de trabajadores y empleadores de la construcción.
El Gobierno considera la construcción uno de los sectores relevantes para la generación de empleos, inversión e infraestructura y plantea que el crecimiento económico debe estar acompañado por una mejoría progresiva de los ingresos laborales.
APROCOVICI propone mesa técnica
Ante las posibles repercusiones del reajuste, APROCOVICI planteó abrir un proceso de evaluación entre autoridades, trabajadores y organizaciones empresariales relacionadas directamente con la construcción.
Entre sus propuestas figuran medir el impacto del aumento sobre los costos, el empleo, la inversión y el precio de las viviendas, además de ampliar la participación de los gremios especializados en las discusiones que puedan modificar la estructura económica de los proyectos.
La asociación también propone establecer una mesa técnica permanente para abordar conjuntamente salarios, productividad, formalización laboral y costos de producción.
Asimismo, considera necesario estudiar mecanismos de gradualidad y previsibilidad que permitan incorporar futuras variaciones de costos desde la planificación financiera de los desarrollos inmobiliarios.
APROCOVICI reiteró su disposición a participar en el diálogo y afirmó que el objetivo debe conciliar tres factores: mejores ingresos para los trabajadores, sostenibilidad de las empresas constructoras y viviendas económicamente accesibles para las familias dominicanas.
