Por: Ramón Antonio Veras.

Introducción

1.- Lo naciente, lo que llega por primera vez al mundo terrenal, se le abre a la vida y así es posible conocerlo materialmente.

2.- Lo novedoso, moderno, lo de ahora, lo inédito, si es bueno es tratado como una exquisitez, delicado, refinado y distinguido.

3.- Superado el sistema esclavista y el feudalismo, el capitalismo y su clase, la burguesía, llegan cargados de modernidad y con las ideas de renovación.

4.- Los conceptos salen de la mente de la gente dependiendo de la época. De ahí que Estado, nación, país, patria, república y pueblo sean palabras empleadas por primera vez en un período determinado de la historia de la humanidad.

 5.- Nacionalidad, nacionalista, separatista y ciudadanía son expresiones que salen de nuestra garganta vinculadas a la nación.

Idea central

6.- Esta admitido que: “la nación es una forma ascendente de organización social, cuando se confunden la comunidad de idioma, del territorio, la cohesión económica interior, el mercado, y la comunidad psicológica y cultural”.[i]

7.- La nación, lo nacional, está íntimamente relacionado con soberanía, autoridad, mando, potestad, autonomía, independencia, libre y libertad.

 8.- Como clase dominante en sus comienzos, la burguesía fue sumamente celosa, cuidadosa, escrupulosa, íntegra y fiel a la soberanía, autodeterminación e independencia de sus naciones.

 9.- El desarrollo del capitalismo, hasta llegar al actual capitalismo monopolista de Estado, se ha tragado a las naciones, sus hermosos atributos y las virtudes patrióticas que adornaron a la burguesía naciente.

10.- Las que fueron naciones, ahora son colonias, despojadas de su soberanía e independencia y administradas por gobernadores o presidentes nacionales al servicio de Estados Unidos.

11.- La figura política colonialista, obra de pillaje o conquista, se ha fortalecido en la actual coyuntura de fascismo, neofascismo, guerrerismo, armamentismo, trumpismo y monroeismo.

12.- La debilidad de la soberanía y la independencia nacional hay que ligarla con la entrega y sumisión de gobernantes aliados a la política exterior de Washington. Esa es la triste realidad que viven la República Dominicana y Venezuela, entre otras colonias de nuevo tipo.

13.- Aquellas que fueron naciones con sólidas soberanías, autodeterminación e independencia, las han convertido en trapos, guiñapos, paños sucios  del imperio de occidente.

Ideas finales

14.- Los países nuestros lucen indefensos, desamparados, huérfanos de gobiernos que nos hagan sentir con amparo y apoyo en el sentir nacional, patriótico y democrático.

15.- Por encima de todas las cosas negativas relacionadas con la pérdida de nuestra soberanía nacional, debemos permanecer apegados a sólidas convicciones cívicas, ciudadanas, internacionalistas y solidarias.

 16.- Cada día debe ser para dominicanas y dominicanos sensibles, de honor y vergüenza, una fecha de esperanza, confianza, bonitas expectativas y la fe en la potencialidad del pueblo para alcanzar la liberación nacional y construir un nuevo régimen económico.

Santiago de los Caballeros,

12 de septiembre de 2026.

Este escrito fue elaborado por su autor desde un centro hospitalario.

Fuente de información:


[i]Breve diccionario político, página 97, segunda edición, Buenos Aires, 1976.