SANTIAGO, República Dominicana(Noticia.do). Leonel Fernández en Santiago cuestionó la reacción de las autoridades ante las lluvias que provocaron inundaciones en distintas provincias del país y sostuvo que la respuesta oficial llegó tarde para muchas familias afectadas. El expresidente dijo que hubo personas sorprendidas en sus hogares, pérdidas de propiedades en zonas cercanas a cañadas y casos de fallecimientos por ahogamiento, por lo que llamó a mejorar los mecanismos de aviso y prevención.
Fernández afirmó que la experiencia reciente deja una lección clara: el Estado necesita un plan nacional de drenaje pluvial para reducir el impacto de eventos extremos que ya no ocurren con un patrón predecible. Planteó que, sin una intervención estructural, el país seguirá enfrentando inundaciones urbanas, daños materiales y presión creciente sobre comunidades vulnerables.
El expresidente ofreció estas declaraciones al participar en un acto celebrado en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (Pucmm), donde se otorgó el título de doctor honoris causa en Humanidades al académico estadounidense Abraham Frederic Lowenthal.
Leonel Fernández en Santiago critica la reacción ante las lluvias
El líder político sostuvo que una de las principales críticas de la población fue la falta de advertencia a tiempo frente al deterioro de las condiciones meteorológicas. Según expuso, cuando finalmente se reconoció la gravedad de la situación, muchas personas ya habían perdido pertenencias o habían tenido que salir de sus casas en medio de las inundaciones.
Su señalamiento toca un punto sensible en Santiago y en otras demarcaciones con historial de anegamientos: la vulnerabilidad de barrios levantados en las proximidades de cañadas, arroyos y zonas de drenaje deficiente. En ese contexto, insistió en que no basta con asistir a los afectados después del desastre, sino que hay que anticiparse con información oportuna, obras hidráulicas y planes de manejo urbano.
Fernández vinculó esa urgencia al cambio climático. Dijo que el comportamiento de las lluvias es cada vez más irregular y que episodios que antes se asociaban a una temporada específica ahora pueden ocurrir fuera de calendario, elevando la exposición de la población y poniendo a prueba la capacidad de respuesta oficial. El Instituto Dominicano de Meteorología informó este viernes 17 de abril de 2026 que el país sigue bajo efectos de una vaguada y alto contenido de humedad, con aguaceros, tormentas eléctricas y ráfagas de viento en gran parte del territorio nacional.
El plan pluvial que propone para evitar nuevas inundaciones
El expresidente planteó que el país debe avanzar hacia un sistema de drenaje pluvial capaz de conducir las aguas con mayor eficiencia dentro de las ciudades. A eso sumó la necesidad de construir plantas de tratamiento de aguas residuales, obras que definió como poco visibles políticamente, pero decisivas para la salud pública y la reducción del riesgo urbano.
La discusión no es menor para Santiago. La provincia ha enfrentado en los últimos días efectos directos de las lluvias, tanto en el suministro de agua como en la movilidad y en sectores sensibles a la acumulación de agua. El Centro de Operaciones de Emergencias mantiene alertas en varias provincias por la continuidad de las precipitaciones y ha advertido sobre crecidas de ríos, arroyos y cañadas, así como posibles inundaciones urbanas y repentinas.
El planteamiento de Fernández abre otra vez el debate sobre cuánto ha avanzado la planificación urbana frente al crecimiento acelerado de las ciudades dominicanas. En zonas donde el agua baja sin control o donde el drenaje colapsa con lluvias intensas, la discusión deja de ser técnica y se convierte en un tema de seguridad humana, gasto público y prevención de tragedias.
Para República Dominicana, el reto inmediato sigue siendo doble: responder a la emergencia actual y corregir fallas estructurales que llevan años acumulándose. Mientras continúan las alertas meteorológicas y persiste el riesgo de nuevas precipitaciones, la presión sobre el Gobierno y los gobiernos locales crecerá alrededor de una pregunta concreta: si el país está preparado para una temporada de lluvias más agresiva que la habitual.




