Santiago. —(Noticia.do).- El Centro de Capacitación para Ciegos (CECAPCI) cumplió un mes cerrado este martes sin que el Ministerio de Educación en Santo Domingo haya aprobado la propuesta para reubicar sus operaciones en un nuevo local.
La directora de la institución, licenciada Ana García, advirtió que si no llega una respuesta concreta antes del 16 de marzo, la comunidad de personas con discapacidad visual que atiende el centro saldrá a protestar de forma indefinida. Más de 92 usuarios del Cibao Norte —incluyendo niños con Trastorno del Espectro Autista que dependen de medicación psiquiátrica continua— llevan un mes sin los servicios que solo este centro ofrece de forma gratuita en la región.
El MINERD local apoya, pero Santo Domingo no responde
La situación es paradójica: las autoridades educativas regionales de Santiago han actuado con disposición. Formalizaron una propuesta ante la sede central del Ministerio de Educación y han mantenido comunicación constante con la directiva del CECAPCI. El problema está en Santo Domingo, donde la propuesta lleva más de cuatro semanas sin obtener una respuesta ejecutable.
«Ya ha pasado un mes y seguimos en la misma situación. Nuestros estudiantes están quedando sin la asistencia psicológica y médica que reciben en nuestro centro, y las personas con discapacidad visual están privadas de la capacitación y el acompañamiento educativo que tanto necesitan», declaró Ana García, directora general de la institución.
García reconoció que las regionales del Ministerio son dependencias que no pueden actuar sin la autorización de la sede principal, lo que convierte el silencio de Santo Domingo en el único obstáculo que mantiene paralizado al centro. La propuesta ya está sobre la mesa. Solo falta la firma.
Niños con autismo, sin consultas y sin medicación garantizada
El caso más urgente dentro de la crisis del CECAPCI no es el de los adultos con discapacidad visual, sino el de los niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA) que reciben atención psiquiátrica en la institución. Algunos de estos menores requieren medicación continua para poder integrarse a los centros educativos regulares. Sin las consultas del CECAPCI, el tratamiento queda interrumpido.
Ante el cierre del local, el personal médico y los especialistas han recurrido a consultas privadas y a espacios prestados por colegas para intentar mantener la continuidad de los casos más críticos. Una solución improvisada, insostenible a largo plazo.
La directora resumió con precisión el dilema que enfrenta la institución cada día: «No sabemos qué decirles a los padres cuando llaman. Hemos agotado las respuestas; seguimos diciéndoles que estamos a la espera, pero también necesitamos una respuesta concreta».
El CECAPCI ofrece de forma gratuita evaluación psicológica, orientación y seguimiento, apoyo médico especializado, programas de Braille y capacitación para la inclusión educativa y laboral. Es el único centro de estas características en el Cibao Norte y atiende a usuarios provenientes de las 14 provincias de la región, incluyendo Montecristi y La Vega.
Una institución con historia de pelea institucional
El CECAPCI no es ajeno a la presión burocrática. En septiembre de 2024 amenazó con protestar frente al Palacio Nacional por su exclusión del Presupuesto General de la Nación. En 2021 realizó vigilias frente a la casa de gobierno para reclamar nombramientos de personal y acceso al programa de desayuno escolar, una batalla que eventualmente ganó. Cada victoria ha llegado después de la presión pública.
Esta vez, la directora García insistió en que la intención ha sido siempre resolver la situación de manera institucional y respetuosa, sin llegar a la calle. Pero el 16 de marzo es la fecha límite. Si antes de esa fecha no llega una respuesta del MINERD, la protesta comenzará de forma indefinida.
El llamado es directo: el Ministerio de Educación tiene en manos una propuesta aprobada por sus propias autoridades regionales en Santiago. Aprobarla es un trámite. No hacerlo, una decisión con consecuencias humanas para una de las poblaciones más vulnerables del país.





