SANTIAGO, (Noticia.do).– La diputada por Santiago, Soraya Suárez, reclamó este viernes 9 de octubre una investigación exhaustiva sobre el presunto tráfico de municiones dominicanas hacia Haití y consideró que, de comprobarse una actuación ilícita, constituiría una «traición a la patria». La legisladora pidió identificar a todos los posibles responsables, militares o civiles, por las implicaciones del caso para la seguridad nacional.
Sus declaraciones se producen después de que expertos de Naciones Unidas documentaran municiones vinculadas a inventarios dominicanos en poder de bandas haitianas. El Ministerio de Defensa informó que mantiene investigaciones abiertas, como explicó Noticia.do en su cobertura sobre las municiones de RD en Haití y la respuesta a la ONU. noticia.do
Suárez solicitó que las indagatorias abarquen cualquier estructura que pudiera haber participado en la salida irregular del material. También sostuvo que personas bajo el mando de altos funcionarios pueden abusar de la confianza depositada en ellas.
La diputada insistió en comprobar los señalamientos antes de establecer responsabilidades. Su valoración de «traición a la patria» expresa una posición política condicionada al resultado de las investigaciones.
Qué dijo Ito Bisonó sobre las municiones antiguas
El ministro de Relaciones Exteriores, Víctor «Ito» Bisonó, afirmó que las municiones calibre .50 mencionadas en el informe tienen más de cinco décadas de antigüedad y que no se ha determinado con precisión cuándo ni cómo llegaron a Haití.
Bisonó habló con periodistas en Santiago, durante el 41.º período de sesiones de la CEPAL. Añadió que el documento reconoce la colaboración de las autoridades dominicanas en las investigaciones.
El informe también identifica municiones de 2022
El anexo 18 del informe final S/2026/714 distingue varios tipos de material. Además de los cartuchos antiguos calibre .50, documenta municiones con las siglas ERD, correspondientes al Ejército de República Dominicana.
Según el Panel de Expertos, las autoridades colombianas confirmaron que parte del material examinado fue producido por Industria Militar de Colombia (Indumil) y pertenecía a dos contratos firmados en 2022 con el Ejército dominicano y el Ministerio de Defensa.
Respecto de las municiones calibre .50 fabricadas en República Dominicana durante la década de 1950, el informe señala que su cadena de custodia permanece incierta y que parte de ese material había circulado en el mercado civil estadounidense. La antigüedad de esos cartuchos no describe todos los lotes identificados por los expertos.
Entre las respuestas pendientes figura determinar qué unidades recibieron los lotes de 2022 y dónde se produjo su eventual desvío. Al cierre del informe, el Panel todavía esperaba información adicional de las autoridades dominicanas sobre esos puntos.
