SANTO DOMINGO, (Noticia.do).– El periodista y escritor dominicano Rafael Núñez valoró el crecimiento de la economía nacional frente a la incertidumbre internacional y planteó ampliar los mercados comerciales y de inversión del país, en su artículo de opinión «Turbulencia versus crecimiento», publicado en Diario Libre.
Su análisis toma como referencia el avance interanual de 5.6 % de la actividad económica en septiembre y el crecimiento acumulado de 4.6 % entre enero y septiembre de 2026, cifras informadas por el Banco Central el 23 de octubre.
Núñez interpreta ese desempeño como una señal favorable ante el entorno mundial y destaca el papel de la inversión interna y del sector externo. También considera necesario diversificar las relaciones económicas, manteniendo los vínculos con Estados Unidos.
Construcción y servicios impulsan la actividad
Según el Banco Central, la construcción creció 8.2 % entre enero y septiembre, mientras los servicios financieros avanzaron 7.8 % y hoteles, bares y restaurantes registraron una expansión de 5.6 %.
La institución monetaria prevé que la economía cierre 2026 con un crecimiento cercano a 4.5 %. Esa estimación corresponde al año completo y debe distinguirse del resultado acumulado de los primeros nueve meses.
Por su parte, el Ministerio de Hacienda y Economía informó el 19 de octubre que el FMI proyectaba una expansión de 4.6 % para República Dominicana en 2026, frente a 2.3 % para América Latina. Se trata de una previsión, no del resultado definitivo del año.
Inflación y diversificación, parte del contexto
El balance de crecimiento convive con presiones sobre los precios. Los datos del Banco Central sitúan la inflación interanual de septiembre en 5.12 %, por encima del límite superior del rango meta de 4 % ± 1 punto porcentual, equivalente a un intervalo de 3 % a 5 %.
La inflación subyacente, que excluye componentes volátiles, se ubicó en 4.61 %, dentro de ese rango. La distinción permite separar el comportamiento general de los precios de ese indicador.
En su columna, Núñez también recoge la necesidad de una transformación fiscal orientada a la sostenibilidad de las finanzas públicas, el crecimiento y el gasto social. Sus planteamientos constituyen una valoración del desempeño económico y de los desafíos pendientes del país.
