Minou Tavárez Mirabal cuestionó la participación de República Dominicana en el acuerdo Escudo de las Américas, firmado el 7 de marzo en Miami, al advertir que esa decisión podría entrar en tensión con la tradición constitucional de paz y no intervención del país.
SANTIAGO (Noticia.do).-La dirigente política y filóloga dominicana Minou Tavárez Mirabal expresó preocupación por la adhesión de República Dominicana al acuerdo Escudo de las Américas, una iniciativa regional de seguridad presentada en Miami durante una cumbre encabezada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con la participación de varios mandatarios latinoamericanos, entre ellos Luis Abinader.
Sus declaraciones fueron difundidas en una entrevista publicada por El Día RD en YouTube, donde planteó que el país podría estar dando un giro en política exterior contrario a principios históricos de soberanía, paz y no intervención.
Minou Tavárez: “República Dominicana es un país de paz”
Al referirse al acuerdo firmado en Miami, Minou Tavárez Mirabal sostuvo que la República Dominicana “es un país de paz” y advirtió que las decisiones recientes podrían llevarla “en una dirección distinta”.
La exdiputada vinculó la participación dominicana en Escudo de las Américas con una posible contradicción frente a los principios establecidos en la Constitución dominicana, especialmente en materia de política internacional, soberanía y no intervención.
“Nosotros somos un país de paz y tenemos en nuestra Constitución esa declaración”, afirmó.
Qué es el acuerdo Escudo de las Américas
Escudo de las Américas fue presentado como una coalición regional para coordinar acciones contra el narcotráfico, el crimen organizado y la migración irregular. La iniciativa fue dada a conocer en una reunión celebrada en Doral, Miami, con la presencia de Estados Unidos y varios países de América Latina.
La participación de República Dominicana en ese espacio ha abierto preguntas sobre el alcance real del acuerdo, su dimensión política y de seguridad, y las implicaciones que podría tener para la política exterior dominicana.
La Constitución dominicana y el principio de no intervención
El planteamiento de Minou Tavárez Mirabal pone el foco en un aspecto sensible del debate nacional: hasta qué punto la cooperación internacional en seguridad puede convivir con la tradición diplomática dominicana.
La Constitución de la República Dominicana recoge en su marco de principios la defensa de la paz, la soberanía y la no intervención. En ese contexto, la advertencia de Tavárez Mirabal apunta a una discusión de fondo sobre los límites de la inserción dominicana en esquemas hemisféricos de seguridad liderados por potencias extranjeras.
Su postura interpreta que un involucramiento más activo en este tipo de alianzas podría desdibujar una línea histórica de la política internacional dominicana.
Por qué importa este debate en República Dominicana
La discusión no se limita a un acuerdo puntual. También toca una fibra política e institucional más amplia: el equilibrio entre cooperación internacional, seguridad regional y respeto al marco constitucional dominicano.
En un escenario regional marcado por estrategias de mano dura contra el crimen transnacional, cualquier paso de República Dominicana dentro de alianzas de seguridad impulsadas desde Washington puede tener repercusión política interna, sobre todo cuando se percibe como un posible cambio de rumbo en política exterior.
Para sectores atentos a los temas de institucionalidad, soberanía y relaciones internacionales, las declaraciones de Minou Tavárez Mirabal reabren un debate de fondo sobre qué tipo de participación debe asumir el país en iniciativas regionales de seguridad.
Un pronunciamiento con peso simbólico
Las declaraciones de Minou se producen además en un momento de fuerte carga simbólica, en medio de actividades vinculadas al centenario del nacimiento de Minerva Mirabal, figura emblemática de la resistencia antitrujillista y referente de la lucha democrática en República Dominicana.
Ese contexto añade densidad política a sus palabras. No se trata solo de una crítica coyuntural al acuerdo Escudo de las Américas, sino de una intervención pública conectada con una tradición de defensa de la democracia, la soberanía y los principios constitucionales del país.





