SANTO DOMINGO, (Noticia.do).– El pastor Ezequiel Molina Rosario expresó preocupación por las posibles repercusiones que la expansión de las bandas armadas de Haití podría tener para República Dominicana y reclamó un mayor control de la frontera, luego de la masacre de Kenscoff, donde al menos 47 personas fueron asesinadas durante un ataque ocurrido la noche del 23 al 24 de agosto de 2026.
La cifra de víctimas ha sido confirmada por Naciones Unidas, que informó que entre los fallecidos había cinco menores de edad, mientras decenas de personas fueron secuestradas y otras resultaron heridas. El ataque provocó además nuevos desplazamientos de residentes de esa comunidad montañosa situada al sur de Puerto Príncipe.
Datos clave
- 47 personas murieron durante el ataque contra Kenscoff, según Naciones Unidas.
- Más de 50 personas fueron secuestradas, de acuerdo con reportes posteriores.
- Molina pidió fortalecer los controles en la frontera y expresó temor por una eventual penetración de integrantes de bandas en territorio dominicano.
- República Dominicana declaró en 2025 a varias bandas criminales haitianas como organizaciones terroristas.
- Autoridades dominicanas han detenido anteriormente en el país a personas identificadas como miembros o presuntos integrantes de bandas haitianas.
Molina cuestiona respuesta ante violencia en Haití
Durante un comentario difundido en su programa religioso, Molina Rosario contrastó la atención internacional que, a su juicio, reciben determinados incidentes que involucran a ciudadanos haitianos en República Dominicana con la cobertura y respuesta generadas por las matanzas ejecutadas por grupos criminales dentro de Haití.
“El pueblo haitiano está siendo masacrado por las bandas haitianas”, sostuvo el religioso al referirse a la situación.
Molina afirmó que cuando ocurre la muerte de un haitiano en territorio dominicano el caso puede alcanzar amplia repercusión internacional, mientras entiende que las matanzas cometidas por las organizaciones armadas en Haití reciben menor atención.
Sin embargo, no sería preciso afirmar como hecho que Naciones Unidas guardó silencio ante la masacre de Kenscoff. La ONU condenó públicamente el ataque y el Consejo de Seguridad celebró el 28 de agosto una reunión de emergencia sobre el deterioro de la situación haitiana.
Carlos Ruiz Massieu, representante especial del secretario general de la ONU y jefe de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (BINUH), calificó el ataque como una nueva atrocidad contra la población y reclamó la liberación inmediata de las personas secuestradas.
¿Qué ocurrió en Kenscoff?
Las bandas atacaron Kenscoff durante la noche del 23 al 24 de agosto, incendiando viviendas y persiguiendo a residentes de la zona.
Naciones Unidas contabilizó inicialmente 47 muertos, 22 heridos y más de medio centenar de secuestrados. El organismo señaló posteriormente que cinco niños figuraban entre las víctimas mortales.
Associated Press reportó que cientos de personas asistieron posteriormente a los funerales de algunas de las víctimas y que las autoridades haitianas investigan si hubo negligencia o complicidad en la falta de respuesta de los organismos de seguridad.
La matanza representa otro episodio de la expansión territorial de las organizaciones criminales fuera de sus tradicionales zonas de influencia en Puerto Príncipe.
Según Reuters, más de 21,000 personas han muerto en Haití desde 2022 en el contexto de la violencia y más de 3,000 fallecieron durante el primer semestre de 2026. Cerca de 1.5 millones de personas permanecen desplazadas.
Ezequiel Molina advierte sobre la frontera dominicana
Una de las mayores preocupaciones planteadas por Molina Rosario fue el eventual ingreso a República Dominicana de personas vinculadas a organizaciones criminales haitianas.
El religioso sostuvo que los días de mercados binacionales en Dajabón, Elías Piña, Jimaní y Pedernales podrían representar puntos vulnerables para el control de personas.
Molina fue más lejos y aseguró, citando informaciones que dice recibir, que integrantes de esas organizaciones ya tendrían presencia en territorio dominicano y contarían con la colaboración de ciudadanos dominicanos.
Esa afirmación específica no ha sido demostrada públicamente en los términos planteados por el pastor, por lo que debe manejarse como una denuncia o advertencia suya y no como un hecho comprobado.
Sí existen, no obstante, antecedentes documentados de personas vinculadas a bandas haitianas que han sido localizadas y arrestadas en República Dominicana.
Antecedentes de pandilleros haitianos detenidos en RD
En junio de 2025, organismos de inteligencia dominicanos y haitianos detuvieron en los alrededores de Dajabón a tres ciudadanos haitianos identificados por las autoridades de Haití como miembros de Viv Ansanm, quienes presuntamente intentaban adquirir drones para emplearlos en ataques en territorio haitiano. Posteriormente fueron entregados a la Policía Nacional de Haití.
Meses antes, en febrero de 2025, la Dirección General de Migración entregó a las autoridades haitianas a Dominic Yonuel, señalado como presunto integrante de la banda Canaán y quien había sido detenido en territorio dominicano.
Estos casos prueban que individuos señalados como miembros de bandas han logrado ingresar a República Dominicana, pero no demuestran por sí solos que exista actualmente una estructura criminal organizada y operativa de esas bandas dentro del país.
República Dominicana declaró terroristas a las bandas
La preocupación por una eventual expansión de las organizaciones haitianas no es nueva.
El presidente Luis Abinader declaró mediante el Decreto 104-25 a decenas de bandas haitianas como organizaciones terroristas y ordenó la activación de los organismos dominicanos encargados de combatir el terrorismo.
El mandatario advirtió entonces que cualquier integrante de esos grupos que ingresara a República Dominicana sería perseguido y sometido a la legislación nacional.
La medida incluyó organizaciones como 400 Mawozo, Kraze Barye, Grand Ravine, Canaan, Gran Grif y otras estructuras criminales.
Gobierno asegura que fortalece vigilancia fronteriza
Molina Rosario cuestionó además que durante décadas distintos gobiernos hayan prometido reforzar la frontera sin alcanzar, a su juicio, un control suficiente.
Actualmente, sin embargo, el Gobierno dominicano desarrolla la denominada verja perimetral inteligente y sostiene que ha incrementado considerablemente la capacidad militar, tecnológica y de inteligencia en la zona limítrofe.
El 29 de agosto, durante un recorrido por Dajabón junto al presidente de Honduras, Nasry Asfura, el Ministerio de Defensa informó que la estrategia incluye mayor presencia militar, sistemas de vigilancia, cámaras, drones y otras tecnologías destinadas al control territorial.
También existe un canal de intercambio de inteligencia entre República Dominicana y la fuerza internacional desplegada en Haití, según explicó recientemente el presidente Abinader.
Migración prepara biometría para mercados binacionales
Precisamente uno de los puntos señalados por Molina —los mercados fronterizos— está siendo objeto de cambios en los mecanismos de identificación.
La Dirección General de Migración informó en mayo que trabaja para implementar registro biométrico obligatorio para quienes ingresen a los cuatro principales mercados binacionales: Dajabón-Ouanaminthe, Comendador-Belladère, Jimaní-Malpasse y Pedernales-Anse-à-Pitres.
Según la institución, las personas deberán registrarse utilizando documentos oficiales emitidos por su país para poder acceder a esas instalaciones.
Migración ya había informado a principios de 2026 que reforzaría particularmente los controles en esos puntos fronterizos.
“Cuidemos lo que tenemos”
En la parte más contundente de su intervención, Ezequiel Molina llamó a las autoridades y a la ciudadanía dominicana a tomar en serio el deterioro de la seguridad haitiana.
El pastor planteó un escenario de graves consecuencias futuras para República Dominicana si el Estado pierde capacidad de control territorial.
Su advertencia forma parte de una opinión sobre los riesgos potenciales derivados de la crisis haitiana y no de una evaluación oficial de inteligencia.
“Cuidemos lo que tenemos, dominicanos”, insistió Molina, quien además pidió oración por República Dominicana y acciones de las autoridades basadas, según expresó, en el sentido común.
Lo comprobado y lo denunciado
Comprobado: la masacre de Kenscoff dejó al menos 47 muertos; las bandas continúan expandiendo sus operaciones; personas identificadas como miembros de organizaciones criminales haitianas han sido detenidas anteriormente en República Dominicana; el Gobierno dominicano reforzó los controles fronterizos y declaró terroristas a varias bandas.
Afirmación de Molina: que miembros de esas organizaciones estarían entrando mediante mercados binacionales, siendo alojados por dominicanos e integrándose progresivamente en el país.
Hasta ahora, no encontramos una confirmación oficial pública que demuestre la existencia de esa supuesta red de alojamiento e infiltración en la escala descrita por el religioso.
