Nueva York no siempre ostentó el título de capital financiera de Estados Unidos. Sorprendentemente, Filadelfia fue pionera en la banca y la bolsa de valores del país. Sin embargo, una confluencia de factores geográficos, económicos y políticos catapultó a la Gran Manzana a la cima, un dominio que mantiene hasta hoy.

Puntos Clave

  • Nueva York se convirtió en el epicentro financiero mundial a pesar de que Filadelfia tuvo una ventaja inicial.
  • Nueva York ganó terreno sobre Filadelfia gracias a su dominio en el comercio, en gran parte debido a la finalización del Canal Erie en 1825.
  • Nueva York se convirtió en el líder de las finanzas estadounidenses tras el fracaso de la Segunda Banco de los Estados Unidos en renovar su carta en 1836.

La Historia de Filadelfia

Filadelfia marcó el inicio de las finanzas estadounidenses con la creación del Banco de Pensilvania en 1780 y su papel en la financiación de la Guerra Revolucionaria. Como ciudad más grande y capital provisional a finales del siglo XVIII, albergó el primer banco federalmente autorizado del país, el Primer Banco de los Estados Unidos, estableciendo a Filadelfia como el centro financiero inicial.

Aunque el Primer Banco no renovó su carta en 1811, la inestabilidad financiera posterior a la Guerra de 1812 llevó a la creación del Segundo Banco de los Estados Unidos en 1816, también en Filadelfia. Este banco, con privilegios especiales, ejerció una influencia considerable sobre otros bancos estatales.

La Bolsa de Filadelfia, establecida en 1790, era más antigua que la Bolsa de Nueva York (NYSE). Incluso en 1815, los bancos londinenses consultaban a Filadelfia para la compra de valores estadounidenses.

Puntos de Inflexión

Al reconocer la fortaleza del mercado de valores de Filadelfia, Nueva York formalizó su propia bolsa en 1817, que eventualmente se convertiría en la NYSE. Con una nueva bolsa y más bancos, Nueva York buscó atraer inversores.

Para entonces, Nueva York ya había superado a Filadelfia en comercio. Era la principal ciudad de comercio costero desde 1789, superando a Filadelfia en valor de importaciones en 1796 y exportaciones al año siguiente. La finalización del Canal Erie en 1825 consolidó el ascenso de Nueva York.

Ventaja Geográfica

La supremacía comercial de Nueva York se debió en parte a su ubicación geográfica favorable. Sus puertos eran más convenientes que los de Filadelfia o Boston, y el río Hudson, más profundo y menos propenso a congelarse, facilitaba la navegación.

La construcción del Canal Erie (1817-1825) y el establecimiento de Black Ball Lines en 1818 complementaron esta ventaja. El canal conectó el río Hudson con los Grandes Lagos, abriendo el acceso a las regiones occidentales en crecimiento. Black Ball Lines ofreció el primer servicio regular de pasajeros transatlánticos.

Estos desarrollos solidificaron a Nueva York como el centro comercial y de transporte de Estados Unidos. Además, como principal puerto de entrada para inmigrantes, la ciudad experimentó un rápido crecimiento poblacional, superando a Filadelfia y estimulando aún más la actividad comercial e industrial.

El Espíritu Aventurero

Los inmigrantes aportaron un espíritu emprendedor y una mayor disposición a asumir riesgos, en contraste con la cautela de Filadelfia. Nueva York desarrolló una reputación de innovación y espíritu empresarial, lo que fomentó la inversión especulativa y la liquidez en sus mercados de valores.

Para financiar el creciente volumen de operaciones bursátiles, se desarrolló un mercado de préstamos a corto plazo (call loans), donde los valores servían como garantía. Esto benefició tanto a los bancos como al mercado de valores.

Nueva York Gana Terreno

Para la década de 1830, Nueva York se había convertido en el centro comercial dominante. Los depósitos bancarios de todo el país se concentraban allí. La única barrera para su supremacía financiera era el Segundo Banco de los Estados Unidos en Filadelfia, cuya carta expiraba en 1836.

Los banqueros de Wall Street se sentían frustrados porque los ingresos de las aduanas federales, que se generaban principalmente en Nueva York, se depositaban en el Segundo Banco en lugar de en los bancos neoyorquinos.

La decisión del presidente Andrew Jackson de no renovar la carta del Segundo Banco en 1836, influenciada en parte por los intereses de los banqueros de Nueva York, selló el destino de la ciudad como centro financiero. Las Leyes Bancarias Nacionales de 1863 y 1864, que exigían a los bancos nacionales mantener reservas en Nueva York, consolidaron aún más su posición.

El Resultado Final

A pesar de las ventajas iniciales de Filadelfia, Nueva York supo capitalizar sus características geográficas, su papel como centro de transporte e inmigración, y su espíritu emprendedor. Superó a Filadelfia en comercio y finalmente alcanzó la supremacía financiera estadounidense, un rol que mantiene hasta la actualidad.