MAO, Valverde, (Noticia.do).– El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales anunció este jueves 5 de noviembre de 2026 la firma de un acuerdo de co-manejo con la Fundación de la Furnia del Río Gurabo para fortalecer la conservación del Refugio de Vida Silvestre Cañón del Río Gurabo, un espacio natural protegido del municipio de Mao, en la provincia Valverde.
El convenio establece la participación de la organización ambiental en labores de vigilancia, protección, educación ambiental y promoción del aprovechamiento sostenible del refugio. La iniciativa busca reforzar la conservación de un territorio que alberga especies endémicas, formaciones geológicas y vestigios fósiles de interés científico.
De acuerdo con el comunicado remitido por Medio Ambiente, la alianza formaliza la intervención de una fundación con años de presencia en la zona y experiencia en actividades relacionadas con la conservación del área.
La firma estuvo encabezada por el ministro de Medio Ambiente, Paíno Henríquez, y el presidente de la Fundación de la Furnia del Río Gurabo, Luis Manuel León Herbert.
¿Qué cambiará con el acuerdo de co-manejo?
El compromiso anunciado incorpora a la fundación en las actividades relacionadas con la protección y vigilancia del refugio, así como en programas de educación ambiental y uso sostenible de sus recursos naturales.
El co-manejo es un mecanismo mediante el cual el Ministerio de Medio Ambiente comparte determinadas funciones y responsabilidades de gestión con organizaciones de la sociedad civil u otras entidades.
Este modelo no supone que el Estado entregue la propiedad del área protegida. La institución pública mantiene sus competencias legales sobre la conservación y administración del territorio.
El ministro Paíno Henríquez defendió la incorporación de organizaciones comunitarias a estas labores.
“El co-manejo nos permite unir esfuerzos con organizaciones que conocen y aman estos territorios, para conservarlos mejor y de la mano de sus comunidades”, expresó, según la nota institucional.
En la actividad también participaron el viceministro de Áreas Protegidas y Biodiversidad, Carlos Augusto Batista, y la directora del Sistema Nacional de Áreas Protegidas, Carolina Alba Ferreras.
Aunque el Ministerio informó sobre las funciones generales del convenio, el comunicado no especifica su duración, presupuesto, metas de conservación ni mecanismos particulares de evaluación. Estos aspectos requieren consultar el documento íntegro del acuerdo.
¿Dónde está La Furnia de Gurabo y qué extensión tiene?
La Furnia de Gurabo se encuentra en el municipio de Mao, provincia Valverde, aproximadamente a 20 kilómetros al suroeste de la ciudad de Mao, de acuerdo con la descripción contenida en la Ley 121-04.
Su nombre está vinculado al río Gurabo, cuyo recorrido y procesos de erosión han contribuido a formar un cañón rodeado de paredes rocosas y elevaciones naturales.
La legislación identifica un tramo de alrededor de ocho kilómetros del río dentro del área delimitada y describe farallones que, en determinados puntos, superan los 50 metros de altura.
La cartografía del Ministerio de Medio Ambiente identifica para el Refugio de Vida Silvestre Cañón del Río Gurabo una superficie de 30.16 kilómetros cuadrados y una franja de amortiguamiento de 300 metros.
Estas características convierten al lugar en un espacio de interés para la conservación de ecosistemas y el estudio del patrimonio geológico del noroeste dominicano.
Un refugio de especies endémicas y fósiles marinos
La importancia ambiental de La Furnia de Gurabo no se limita a su paisaje.
Según el Ministerio de Medio Ambiente, el territorio constituye un hábitat relevante para el sapo Peltophryne fluviatica, especie endémica cuya situación de conservación es especialmente delicada.
El comunicado institucional la identifica como una especie en peligro crítico de extinción, condición que refuerza la importancia de preservar los ambientes donde habita.
Otro de los animales relacionados con este espacio es la paloma turca (Patagioenas squamosa), que utiliza las paredes del cañón para obtener sales minerales.
De acuerdo con la explicación del Ministerio, las aves encuentran en los estratos rocosos calcio y otros minerales necesarios para sus funciones fisiológicas, particularmente durante su período reproductivo.
La relación entre estas especies y las formaciones geológicas evidencia que la protección del lugar requiere conservar tanto su biodiversidad como las características físicas del ecosistema.
El refugio también contiene fósiles marinos que aportan información sobre los cambios geológicos experimentados por esta parte de la isla de Santo Domingo.
La Furnia está protegida por ley desde 2004
La condición jurídica del área constituye un antecedente fundamental para comprender el alcance del nuevo convenio.
El 5 de marzo de 2004 fue promulgada la Ley 121-04, que declaró el Cañón del Río Gurabo área protegida, refugio de vida silvestre y patrimonio natural de la Nación.
Esta disposición asignó al Ministerio de Medio Ambiente la responsabilidad de administrar, manejar, coordinar y proteger el espacio.
La legislación también contempla la colaboración de otras instituciones y de las comunidades cercanas para garantizar su conservación.
Por tanto, el acuerdo anunciado en noviembre de 2026 no representa la creación de una nueva área protegida, sino una medida orientada a reforzar la gestión de un territorio que ya cuenta con reconocimiento legal.
Investigación científica y ecoturismo sostenible
Durante el encuentro relacionado con la firma del convenio, los participantes examinaron las posibilidades de desarrollar actividades científicas, educativas y ecoturísticas compatibles con los objetivos de conservación.
Las formaciones rocosas, el paisaje y las especies presentes en La Furnia ofrecen oportunidades para investigaciones ambientales y geológicas, así como para iniciativas educativas.
No obstante, el comunicado no anuncia la apertura de nuevas rutas turísticas, inversiones específicas ni un calendario de actividades para visitantes.
Cualquier desarrollo de este tipo deberá ajustarse a las normas de protección y a las condiciones de manejo del refugio.
La efectividad del convenio dependerá de cómo se traduzcan sus compromisos en acciones concretas de vigilancia, conservación de especies, participación comunitaria y seguimiento ambiental.
El próximo paso será conocer el documento suscrito y los mecanismos mediante los cuales Medio Ambiente y la fundación evaluarán los resultados del acuerdo.
