JIMANÍ, República Dominicana, (Noticia.do).– El Gobierno de El Salvador, encabezado por el presidente Nayib Bukele, avanza en el despliegue de más de 2,000 militares y equipos de combate en Haití, en una operación dirigida contra las pandillas armadas y a localizar a cuatro técnicos aeronáuticos salvadoreños desaparecidos. República Dominicana participa como plataforma de apoyo logístico, mientras mantiene reforzada la seguridad fronteriza y los operativos migratorios en Jimaní, provincia Independencia.
La movilización incluye helicópteros militares, vehículos blindados y personal especializado. Parte de ese equipamiento ingresó a República Dominicana por el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA) y posteriormente fue trasladado a la frontera dominico-haitiana, según informaciones divulgadas por Diario Libre y Noticias SIN.
Siete helicópteros militares hicieron escala en Jimaní
El jueves 29 de octubre de 2026, siete helicópteros militares utilizaron las instalaciones de la fortaleza El Rodeo, sede del 14.º Batallón de Infantería del Ejército dominicano, antes de continuar hacia Haití.
Cinco de las aeronaves pertenecen a la Fuerza Aérea Salvadoreña y corresponden al modelo MD500E. Las otras dos son helicópteros Black Hawk, utilizados en operaciones militares de transporte, apoyo y rescate.
De acuerdo con un informe de seguridad citado por Diario Libre, los cinco helicópteros salvadoreños aterrizaron en la fortaleza aproximadamente a las 3:45 de la tarde. Los Black Hawk llegaron a las 4:10 y las siete aeronaves despegaron hacia Haití alrededor de las 5:00 de la tarde, después de abastecerse de combustible.
Los helicópteros salvadoreños habían llegado al AILA durante la madrugada del miércoles 28 de octubre, transportados en un Boeing 747-400 de la compañía estadounidense National Airlines.
El movimiento de estas aeronaves convierte a Jimaní en un punto de tránsito logístico para una operación que se desarrolla al otro lado de la frontera.
Aunque las aeronaves tienen capacidades militares, no se ha establecido públicamente qué misiones específicas ejecutará cada una en territorio haitiano.
¿Por qué Bukele envió más de 2,000 soldados a Haití?
El despliegue se intensificó después de la desaparición de cuatro técnicos de aviación salvadoreños, ocurrida el 18 de octubre de 2026, tras un ataque de integrantes de bandas armadas contra un vehículo en el que se desplazaban por Croix-des-Bouquets, en las proximidades de Puerto Príncipe.
Los cuatro ciudadanos salvadoreños prestaban servicios relacionados con las operaciones internacionales de seguridad en Haití.
El 22 de octubre, El Salvador comenzó a enviar fuerzas especiales para participar en su búsqueda. Posteriormente, la movilización se amplió hasta superar los 2,000 efectivos, según las informaciones difundidas sobre la operación.
Bukele ha presentado el despliegue como una misión destinada a recuperar a sus compatriotas y enfrentar a las organizaciones criminales responsables de la violencia.
El mandatario también aseguró que su Gobierno asume aproximadamente el 90 % de los costos de la operación.
Hasta el 30 de octubre, no se había anunciado oficialmente la liberación de los cuatro técnicos ni una fecha definitiva para la retirada de las tropas salvadoreñas.
Bukele asegura que la operación no constituye una invasión
Ante la magnitud del despliegue, el presidente salvadoreño publicó un mensaje dirigido al pueblo haitiano en el que rechazó que su país pretenda ocupar territorio extranjero o intervenir para obtener beneficios económicos.
Bukele sostuvo que el objetivo es enfrentar a los grupos armados y recuperar a los técnicos desaparecidos.
La declaración ocurre en un contexto de preocupación por las consecuencias de una intervención militar de gran escala en un país donde las pandillas mantienen presencia en amplias zonas urbanas y las instituciones de seguridad enfrentan importantes limitaciones.
La operación representa además una prueba internacional para la estrategia de seguridad impulsada por Bukele en El Salvador, donde su política contra las pandillas ha recibido respaldo interno, pero también cuestionamientos de organizaciones de derechos humanos por detenciones masivas y presuntos abusos.
Las condiciones de Haití presentan diferencias importantes respecto de El Salvador, entre ellas la fragmentación territorial, la debilidad institucional y la presencia de menores de edad dentro de organizaciones armadas.
República Dominicana facilita apoyo logístico y de inteligencia
La participación dominicana se produce después de que el presidente Luis Abinader confirmara, el 24 de octubre, una conversación con Nayib Bukele para coordinar mecanismos de colaboración logística y de inteligencia relacionados con las operaciones contra las bandas haitianas.
La Presidencia dominicana informó que las autoridades nacionales mantienen comunicación con la Fuerza de Supresión de Pandillas y dan seguimiento a los acontecimientos en el país vecino.
La cooperación comprende facilidades para el tránsito de personal y equipos, operaciones aéreas de apoyo, abastecimiento y eventuales evacuaciones médicas.
Esta colaboración no equivale a la incorporación de militares dominicanos a los combates contra las pandillas dentro de Haití.
La distinción es importante porque el territorio dominicano está siendo utilizado como punto de apoyo para una operación internacional, mientras las Fuerzas Armadas mantienen como responsabilidad principal la vigilancia y defensa de la frontera nacional.
Abinader refuerza la frontera ante la violencia en Haití
El Gobierno dominicano también ha incrementado su dispositivo de seguridad fronteriza ante el deterioro de la situación haitiana.
El presidente Abinader informó el 25 de octubre que República Dominicana contaba con aproximadamente 11,000 efectivos desplegados en labores de seguridad fronteriza y que se habían incorporado dos batallones adicionales en la zona sur.
Las medidas incluyen mayor presencia de vehículos blindados, drones, aeronaves y personal militar.
Las autoridades dominicanas han señalado que mantienen vigilancia sobre los movimientos de las bandas criminales, particularmente en las zonas haitianas próximas al territorio nacional.
El reforzamiento responde a una estrategia preventiva. Las declaraciones oficiales consultadas no establecen que las pandillas hayan ingresado a República Dominicana como consecuencia de esta nueva operación salvadoreña.
Migración mantiene deportaciones de haitianos por Jimaní
Mientras continúa el despliegue militar internacional, la Dirección General de Migración (DGM) mantiene sus procedimientos de interdicción y deportación de extranjeros en situación migratoria irregular por el paso fronterizo de Jimaní.
Durante un reporte transmitido por CDN Cadena de Noticias, desde la provincia Independencia, un funcionario de Migración explicó que las operaciones se desarrollan con normalidad y aseguró que los procedimientos respetan el debido proceso y los derechos de las personas intervenidas.
El funcionario también abordó la situación de los menores de edad que acompañan a sus padres durante las deportaciones.
Según su explicación, cuando los niños se encuentran acompañados de sus progenitores se procura mantener la unidad familiar. En los casos de menores no acompañados, indicó que se da participación al Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI) y al Ministerio Público para gestionar los procedimientos correspondientes.
Estas afirmaciones corresponden a la versión institucional ofrecida durante el reporte televisivo y no constituyen una verificación independiente de todos los procedimientos aplicados.
La DGM informó previamente que el 20 de octubre fueron reportadas 1,240 deportaciones de extranjeros por los pasos fronterizos de Dajabón, Elías Piña, Jimaní y Pedernales, como parte de sus operaciones nacionales.
Los controles migratorios dominicanos y el despliegue militar salvadoreño son actuaciones distintas, aunque coinciden en un mismo escenario de creciente preocupación por la seguridad fronteriza.
¿Qué es la Fuerza de Supresión de Pandillas en Haití?
La Fuerza de Supresión de Pandillas, conocida por sus siglas en inglés GSF, es una estructura multinacional autorizada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas mediante la Resolución 2793, aprobada el 30 de septiembre de 2025.
Su creación permitió sustituir la anterior misión multinacional de apoyo a la seguridad encabezada por Kenia.
La resolución autorizó un máximo de 5,550 integrantes, incluidos 5,500 efectivos uniformados y 50 civiles.
Entre sus funciones figuran colaborar con la Policía Nacional de Haití, combatir a las organizaciones armadas, proteger infraestructuras estratégicas y facilitar el acceso de la asistencia humanitaria.
El Consejo de Seguridad también estableció obligaciones relacionadas con la protección de civiles, los derechos humanos y la soberanía haitiana.
Posteriormente, mediante la Resolución 2829 de 2026, el organismo prorrogó el mandato de la fuerza hasta el 31 de marzo de 2027.
La existencia de este marco internacional no elimina la necesidad de aclarar cómo se integra el nuevo contingente salvadoreño, quién dirige sus operaciones y cuáles son sus reglas de enfrentamiento.
Una operación que aumenta la atención sobre la frontera
La llegada de aeronaves militares a Jimaní, el despliegue de miles de soldados salvadoreños y el reforzamiento de la vigilancia dominicana colocan nuevamente la crisis haitiana en el centro de la agenda de seguridad regional.
Para República Dominicana, el desafío inmediato consiste en mantener el control de su territorio, facilitar la cooperación internacional dentro de los compromisos asumidos y garantizar que las actuaciones migratorias se desarrollen conforme a la legislación y los derechos fundamentales.
La evolución de la operación dependerá, entre otros factores, de la búsqueda de los cuatro técnicos desaparecidos, la respuesta de las organizaciones armadas haitianas y la coordinación entre las fuerzas internacionales y las autoridades de Haití.
