La Alcaldía de Santiago, el INTRANT y la Fundación Rompiendo Paradigmas impulsan una iniciativa para cambiar las conductas de conductores, motociclistas y peatones. El programa surge en un país donde, según cifras oficiales, casi 3,000 personas murieron en siniestros de tránsito durante 2025.

SANTIAGO, (Noticia.do).– La Alcaldía de Santiago de los Caballeros, la Fundación Rompiendo Paradigmas y el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT) lanzaron este viernes 30 de octubre de 2026 el programa «Paradigmas del Tránsito: por una nueva cultura vial», una iniciativa orientada a promover el cumplimiento de las normas de circulación, prevenir siniestros viales y fortalecer la protección de conductores, motociclistas y peatones.

El lanzamiento ocurre en medio de un grave problema de seguridad vial en República Dominicana. Según cifras divulgadas por el director ejecutivo del INTRANT, Milton Morrison, durante 2025 fallecieron 2,992 personas en siniestros de tránsito, de las cuales más del 65 % eran motociclistas.

La dimensión del problema pone de relieve la necesidad de que las campañas educativas se traduzcan en cambios sostenidos de comportamiento, especialmente entre los usuarios más vulnerables de las vías.

Educación vial: un desafío para Santiago

Santiago, principal centro urbano y económico del Cibao, enfrenta el desafío de compatibilizar la movilidad de vehículos privados, motocicletas, transporte colectivo y peatones en un espacio urbano compartido.

La seguridad vial no depende exclusivamente de que los conductores conozcan las señales de tránsito. También requiere respetar los límites de velocidad, evitar maniobras peligrosas, utilizar equipos de protección y reconocer el derecho de los peatones a desplazarse con seguridad.

En ese contexto, la educación vial constituye una herramienta preventiva, pero necesita complementarse con fiscalización, señalización adecuada, infraestructura segura y medidas que reduzcan los riesgos en las calles y avenidas.

El Observatorio Permanente de Seguridad Vial (OPSEVI), adscrito al INTRANT, dispone de registros provinciales de personas fallecidas y lesionadas por siniestros de tránsito, una fuente que puede contribuir a identificar las necesidades de intervención y evaluar las políticas públicas.

En su módulo de lesionados correspondiente a 2026, el observatorio presenta 2,316 registros para la provincia de Santiago. El dato debe interpretarse según el período cubierto y la metodología de recopilación, sin asumir que corresponde a un balance definitivo del año.

Motociclistas, entre los usuarios más vulnerables

La elevada participación de motociclistas entre las víctimas mortales representa uno de los principales retos de la seguridad vial dominicana.

El INTRANT informó en julio de 2026 que más del 65 % de las personas fallecidas en siniestros de tránsito durante 2025 eran motociclistas.

Esta realidad refuerza la importancia de promover el uso correcto de cascos certificados, el respeto a los semáforos, la conducción prudente y la reducción de maniobras que puedan poner en peligro tanto al conductor como a otros usuarios.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) identifica a motociclistas, ciclistas y peatones entre los grupos más vulnerables frente a los siniestros viales.

La institución también destaca que la prevención requiere intervenir sobre factores como la velocidad, el consumo de alcohol antes de conducir, el uso de dispositivos de protección y las condiciones de las vías.

Por tanto, una estrategia de educación vial necesita considerar las circunstancias particulares de cada grupo y no limitarse a transmitir mensajes generales sobre el cumplimiento de la ley.

Ulises Rodríguez plantea transformar la conducta ciudadana

Durante el acto celebrado en el Teatro de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), el alcalde Ulises Rodríguez sostuvo que la educación vial debe entenderse como una responsabilidad colectiva destinada a proteger vidas.

«Cuando hablamos de educación vial, no estamos hablando solamente de señales de tránsito, de semáforos o de normas que debemos cumplir. Estamos hablando de vidas. Transformar una ciudad también significa transformar la conducta de sus ciudadanos», expresó.

El ejecutivo municipal reafirmó el respaldo del Ayuntamiento a las iniciativas destinadas a fortalecer la educación ciudadana y promover comportamientos responsables en las vías públicas.

Sus declaraciones sitúan la formación vial como parte de la transformación urbana, un objetivo que requiere la participación de las instituciones y de quienes utilizan diariamente las calles.

Robinson Díaz destaca el impacto humano de los accidentes

El diputado Robinson Díaz, presidente de la Fundación Rompiendo Paradigmas, explicó que la iniciativa cuenta con el respaldo de autoridades, representantes empresariales y gremios del transporte.

El legislador señaló que las estadísticas sobre accidentes no deben interpretarse únicamente como cifras, debido a las consecuencias humanas y familiares que representan.

«Cuando analizamos las estadísticas del tránsito en nuestro país, vemos números, pero sobre todo vemos historias y familias que merecen regresar seguras a sus hogares», manifestó.

Díaz indicó que el propósito de la iniciativa es unir esfuerzos para impulsar una cultura de prevención y contribuir a disminuir los riesgos asociados a la circulación vehicular.

La participación de organizaciones sociales, gremios y autoridades puede facilitar que los mensajes preventivos lleguen a distintos sectores de la población.

Alfredo Pacheco propone comenzar desde las escuelas

El presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, valoró el lanzamiento del programa y destacó la importancia de incorporar la educación vial desde las escuelas.

Pacheco consideró que la existencia de legislación sobre tránsito no resulta suficiente si no se acompaña de formación ciudadana y acciones sostenidas.

Su planteamiento introduce uno de los componentes esenciales de la prevención: enseñar desde edades tempranas cómo utilizar las vías públicas y reconocer los riesgos.

La formación escolar puede incluir conocimientos sobre cruces peatonales, semáforos, comportamiento seguro al abordar vehículos y respeto a los demás usuarios de la vía.

No obstante, el comunicado de lanzamiento no especifica cuántos centros educativos participarán inicialmente ni si existe un calendario de capacitación acordado con las autoridades educativas.

Educación, fiscalización e infraestructura: tres componentes necesarios

La experiencia internacional muestra que la seguridad vial exige una intervención más amplia que las campañas de concienciación.

La OMS promueve un enfoque de sistema seguro, basado en reducir la posibilidad de que los errores humanos terminen provocando muertes o lesiones graves.

Esto implica combinar formación ciudadana con vías más seguras, velocidades apropiadas, vehículos en condiciones adecuadas y capacidad de respuesta después de los siniestros.

En Santiago, este enfoque plantea la necesidad de evaluar la seguridad de los cruces peatonales, las áreas escolares, la señalización, los espacios compartidos con motocicletas y los lugares donde se concentran incidentes de tránsito.

También supone que los conductores comprendan las consecuencias de utilizar el teléfono móvil mientras manejan, circular a velocidades peligrosas o incumplir las señales.

La educación vial debe dirigirse tanto a quienes ya conducen como a las personas que todavía no han obtenido una licencia y a los peatones que utilizan diariamente las calles.

¿Cómo se medirá el impacto del programa?

Uno de los principales desafíos de «Paradigmas del Tránsito» será pasar de la sensibilización a resultados que puedan evaluarse.

Para conocer su alcance, será importante determinar cuántas personas recibirán capacitación, cuáles comunidades y centros educativos serán intervenidos, qué instituciones asumirán la formación y durante cuánto tiempo se desarrollarán las actividades.

También resultaría útil establecer indicadores sobre conocimientos adquiridos, uso del casco protector, respeto a las señales y comportamientos observados antes y después de las intervenciones.

Estos indicadores permitirían evaluar cambios asociados a las actividades, aunque atribuir una reducción de siniestros exclusivamente al programa requeriría un análisis más amplio.

La comunicación oficial suministrada por el Ayuntamiento no establece todavía un presupuesto, metas cuantificables ni un cronograma público de ejecución.

Una iniciativa con participación institucional

El lanzamiento reunió a representantes de distintas instituciones y sectores de Santiago.

Entre los asistentes figuraron la vicealcaldesa Mariana Moreno; los diputados Mateo Espaillat, Mayobanex Martínez, José David Báez, Nelson Marmolejos y Francisco Díaz; el director ejecutivo del Fideicomiso para el Desarrollo del Sistema de Transporte Masivo (FITRAM), Jhael Isa, y el director de Tránsito del Ayuntamiento, Agustín Burgos.

También participaron decenas de estudiantes de escuelas y colegios de la ciudad.

Aracelis Tavares, directora de la Fundación Rompiendo Paradigmas, destacó durante la actividad el trabajo social desarrollado por la organización y la importancia de generar oportunidades para los jóvenes.

El programa representa un nuevo esfuerzo de cooperación entre autoridades locales, instituciones nacionales y organizaciones sociales para promover una cultura vial preventiva.

Su alcance real dependerá de la continuidad de las acciones, la participación ciudadana y la capacidad de convertir los compromisos anunciados en intervenciones medibles que contribuyan a proteger vidas en Santiago.

Fuentes: Dirección de Comunicación y Prensa del Ayuntamiento de Santiago, comunicado del 30 de octubre de 2026; INTRANT, declaración institucional del 22 de julio de 2026; Observatorio Permanente de Seguridad Vial; Organización Mundial de la Salud, ficha de seguridad vial del 20 de julio de 2026.