SANTO DOMINGO, (Noticia.do).– La Fuerza del Pueblo (FP) propuso este martes al Gobierno implementar un plan integral para enfrentar la sequía y garantizar el suministro de agua potable y para la producción agropecuaria, mediante reservas financieras, reducción de fugas, rehabilitación de fuentes, protección de cuencas y una coordinación más estricta del uso del recurso hídrico.

La propuesta surge en momentos en que organismos oficiales reconocen condiciones de sequía meteorológica y perspectivas de déficit de precipitaciones. El Comité de Operación de Presas y Embalses (COPRE) informó el 2 de septiembre que los modelos meteorológicos proyectan un déficit de lluvias entre septiembre y noviembre y que mantiene una operación ajustada de los embalses para priorizar acueductos y riego.

FP pide plan con metas, responsables y recursos

La posición de la organización opositora fue presentada durante una rueda de prensa por Hamlet Otáñez, titular de la Secretaría de Agua Potable y Saneamiento de la Fuerza del Pueblo, y Arturo Socías, responsable de su Secretaría de Gestión de Cuencas Hidrográficas.

Otáñez sostuvo que el país necesita un plan operativo frente a la sequía que establezca medidas específicas, instituciones responsables, metas, cronogramas y recursos económicos previamente identificados.

Entre las propuestas figura la creación de una reserva financiera destinada a responder rápidamente a situaciones de emergencia mediante la perforación o rehabilitación de pozos, adquisición de bombas, instalación de tuberías, reparación de averías, colocación de tanques y distribución extraordinaria de agua.

La Fuerza del Pueblo cuestionó además la planificación presupuestaria gubernamental y afirmó que la asignación destinada al riego para 2026 fue un 17.7 % inferior a la presupuestada en 2025. Ese porcentaje corresponde a los cálculos presentados por la propia organización política.

Gobierno ya aplica ajustes por déficit de lluvias

Las autoridades, sin embargo, han informado que mantienen medidas preventivas ante la reducción de las precipitaciones.

El INDRHI explicó el 10 de septiembre que el COPRE se reúne semanalmente para evaluar las reservas y racionalizar el agua de los embalses según la situación de cada región, dentro de las medidas adoptadas frente a las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño.

El monitoreo oficial también tiene implicaciones directas para Santiago y el Cibao.

En el sistema Tavera-Bao-López Angostura, las autoridades dispusieron mantener operaciones destinadas a satisfacer tanto el riego como los acueductos. Para la presa de Bao se había establecido una salida de 4.43 metros cúbicos por segundo destinada al abastecimiento de agua potable.

En el caso de Monción, que abastece zonas de la Línea Noroeste, el COPRE reportó un volumen almacenado favorable, aunque advirtió que el caudal de entrada era mínimo. La operación contemplaba 12 metros cúbicos por segundo para riego y otros 3.43 m³/s para el Acueducto Regional de la Línea Noroeste.

Advertencias sobre agua y seguridad alimentaria

Otáñez afirmó que las autoridades estaban en condiciones de anticipar el riesgo hídrico debido a las advertencias y discusiones internacionales realizadas desde 2025.

Parte de ese antecedente está documentado.

El 21 de agosto de 2025, el presidente Luis Abinader encabezó en Santo Domingo el Diálogo Regional sobre Seguridad Alimentaria e Hídrica organizado en el marco de la iniciativa Mano de la Mano de la FAO, actividad en la que participaron países del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA).

El encuentro abordó, entre otros temas, iniciativas para aumentar la resiliencia frente a los efectos climáticos y fortalecer la gestión del agua en el Corredor Seco Centroamericano y las zonas áridas de República Dominicana.

Proponen reducir fugas y rehabilitar pozos

En materia de agua potable, la FP planteó que INAPA, CAASD, CORAASAN y las demás corporaciones de acueductos implementen o refuercen planes de contingencia para anticipar posibles déficits.

Entre las medidas propuestas están:

  • monitorear semanalmente fuentes, producción, demanda y riesgo de déficit;
  • ejecutar un programa extraordinario de reparación de fugas y averías;
  • rehabilitar pozos y otras fuentes alternativas;
  • acelerar las interconexiones entre sistemas de abastecimiento;
  • incrementar el almacenamiento estratégico;
  • preparar mecanismos de distribución mediante camiones cisterna para situaciones críticas.

Otáñez argumentó que reducir las pérdidas en las redes resulta especialmente importante durante los períodos secos, porque el agua desperdiciada por fugas debe ser sustituida posteriormente mediante bombeo, nuevas fuentes o distribución de emergencia.

Cuencas hidrográficas bajo presión

Por su parte, Arturo Socías sostuvo que una sequía puede generar mayores efectos cuando coincide con deterioro de las cuencas hidrográficas, pérdida de cobertura vegetal, incendios forestales, erosión, extracción de materiales de los ríos, ocupación de áreas ribereñas y contaminación.

La Fuerza del Pueblo propone por ello manejar la sequía por cuencas hidrográficas, restaurar zonas productoras de agua, fortalecer el control de las extracciones de agregados y vertidos, reparar canales y reservorios y coordinar con las juntas de regantes los calendarios de siembra.

También solicitó que las autoridades divulguen periódicamente información sobre la cantidad y calidad del agua disponible.

Presas y producción agrícola

Socías planteó asimismo mantener vigilancia sobre infraestructuras estratégicas como Monte Grande y Hatillo.

Sobre Monte Grande, sostuvo que todavía deben completarse componentes relacionados con conducción y sistemas de riego para ampliar el aprovechamiento del agua almacenada.

En cuanto a Hatillo, pidió seguimiento permanente a la calidad del agua y divulgación de información oficial sobre cualquier alteración detectada.

Las autoridades han señalado por su parte que mantienen bajo vigilancia los principales embalses del país. El COPRE reportó a comienzos de septiembre condiciones favorables de almacenamiento en presas como Monción, Hatillo, Valdesia y Sabana Yegua, aunque decidió racionalizar determinados usos y limitar cultivos de elevada demanda hídrica en algunos sistemas.

¿Qué está pasando con la sequía en República Dominicana?

Los datos disponibles confirman que el problema no es únicamente una advertencia política.

El INDOMET había identificado durante 2026 estaciones meteorológicas en condición o permanencia de sequía, mientras que el análisis presentado posteriormente ante el COPRE señaló que los déficits de lluvia comenzaron a intensificarse desde mayo y que los modelos proyectaban precipitaciones inferiores a lo normal para el trimestre septiembre-noviembre.

La discusión se centra ahora en la magnitud y oportunidad de las medidas adoptadas para preservar las reservas disponibles y garantizar agua para consumo humano, agricultura y ganadería.

La Fuerza del Pueblo sostiene que esas acciones deben integrarse dentro de un plan público, presupuestado y verificable.

“El agua debe administrarse antes de que falte, no después de que la crisis ya esté en las casas de la gente”, expresó Otáñez al concluir el pronunciamiento.