SANTO DOMINGO, (Noticia.do).– La Dirección General de Ganadería trabaja junto a organismos internacionales en un plan de control que permita avanzar hacia la erradicación de la peste porcina africana (PPA) en República Dominicana, luego de la marcada reducción de los focos de la enfermedad registrada durante 2026.

El director general de Ganadería, Abel Madera Espinal, afirmó durante una entrevista en el programa Despierta con CDN que la enfermedad se encuentra bajo control y que los focos recientes presentan una baja incidencia, concentrada principalmente entre pequeños productores y explotaciones de traspatio.

La afirmación coincide con datos divulgados a principios de septiembre: entre enero y julio de 2026 los reportes de peste porcina africana bajaron de 472 en igual período de 2025 a 114 este año, una reducción preliminar de 75.8 %, según cifras presentadas por el propio Madera.

Ganadería ve posible avanzar hacia la erradicación

Madera explicó que la peste porcina africana continúa siendo una de las principales prioridades sanitarias de la institución debido a las características del virus y al impacto económico que puede provocar sobre los productores.

El funcionario indicó que, con vigilancia e inversión focalizada en las zonas donde todavía aparecen positivos, el país podría pasar de una estrategia de control a una fase orientada hacia la erradicación.

Yo creo que podemos hablar de erradicación”, manifestó Madera al explicar que Ganadería trabaja conjuntamente con organismos internacionales en un plan de control y erradicación cuya implementación está prevista para finales de este año.

Los datos más recientes conocidos públicamente respaldan la tendencia descendente. Solo en junio, uno de los meses que tradicionalmente presenta mayor incidencia, los reportes bajaron de 181 en 2025 a 27 en 2026.

Pese a esa mejoría, las autoridades han advertido que reducir los casos no significa que pueda relajarse la vigilancia, debido a que el virus sigue circulando y posee una elevada resistencia.

¿Por qué es difícil eliminar la peste porcina?

Madera señaló que uno de los principales obstáculos es que la peste porcina africana es una enfermedad viral para la cual no existe actualmente una vacuna de uso efectivo dentro del programa sanitario dominicano y cuyo agente puede sobrevivir durante períodos prolongados bajo determinadas condiciones ambientales.

Durante la entrevista explicó que el comportamiento del virus difiere de otros agentes virales y que su resistencia dificulta las labores de saneamiento de las explotaciones afectadas.

Esa característica obliga a mantener medidas de bioseguridad, vigilancia epidemiológica y controles sobre la movilización de animales.

En febrero de 2026, Ganadería defendió las restricciones al traslado de cerdos vivos entre determinadas regiones del país como mecanismo para impedir que animales procedentes de áreas positivas introdujeran la enfermedad en territorios donde no se habían registrado focos recientes.

Menos casos reducen las compensaciones del Estado

La caída de los focos también está teniendo consecuencias económicas.

Madera explicó que las compensaciones oficiales a productores afectados podrían cerrar este año alrededor de RD$60 millones, frente a aproximadamente RD$350 millones destinados anteriormente, mientras los gastos operativos también disminuyen a medida que se reducen los casos que requieren intervención.

La PPA obliga generalmente a sacrificar animales en explotaciones positivas para evitar la propagación del virus, por lo que el Estado mantiene mecanismos de compensación destinados a productores afectados.

Ganadería había reiterado desde 2025 que los focos positivos serían despoblados y que los porcicultores recibirían indemnizaciones conforme a una tabla de valores revisada con organizaciones del sector.

Pequeños productores siguen siendo vulnerables

Uno de los principales desafíos permanece en la crianza de traspatio.

Madera sostuvo que los focos recientes se mantienen básicamente en este tipo de producción, razón por la cual Ganadería mantiene programas de capacitación destinados a enseñar a los criadores medidas para proteger sus predios.

El control de estas explotaciones resulta particularmente relevante porque poseen menores barreras de bioseguridad que las granjas tecnificadas y pueden facilitar la circulación del virus entre comunidades.

La meta de las autoridades es continuar reduciendo esos focos mientras se trabaja en la segmentación del territorio y la declaración progresiva de áreas libres de la enfermedad.

Madera señaló recientemente que Ganadería trabaja precisamente en esos planes de segmentación y compartimentación, aunque advirtió que todavía será necesario mantener recursos y vigilancia para impedir un repunte.

Otras enfermedades permanecen bajo vigilancia

La Dirección General de Ganadería mantiene además programas sanitarios para enfermedades como brucelosis, tuberculosis, leptospirosis y anemia infecciosa equina.

También desarrolla vigilancia de influenza aviar mediante muestreos relacionados con aves migratorias y especies centinelas ubicadas cerca de humedales, según explicó Madera durante la entrevista.

El funcionario aseguró que estos sistemas buscan detectar oportunamente cualquier eventual introducción de enfermedades animales que puedan afectar la producción pecuaria dominicana.

Datos clave

  • 472 reportes de PPA entre enero y julio de 2025.
  • 114 en igual período de 2026.
  • 75.8 % de reducción preliminar.
  • Junio bajó de 181 a 27 reportes.
  • Ganadería trabaja en un plan orientado al control y eventual erradicación.
  • Los focos recientes se concentran principalmente en producción de traspatio.