Por: Ramón Antonio Veras.

1.- El ser humano nace y, si no fallece siendo un bebé, se desarrolla y muere, deja de vivir.

2.- La vida y la muerte forman parte de un proceso dialéctico del cual no es posible escapar el que llega al planeta tierra.

3.- El objetivo de escribir este artículo no es filosofar, especular ni meditar, sino exponer algunas ideas sobre mi estado de salud.

4.- Lo creo, lo he escrito y ratifico que vivo enamorado de la vida, pero no le temo a la muerte, y el día que me llegue será bienvenida, recibida como algo esperado.

5.- Ahora comienzo a desarrollar a lo que se contrae la presente exposición, que solo es de interés para mi gente, las que llamo los míos.

6.- Luego de llegar a mi tercera edad, con ella han hecho acto de presencia de manera reiterada los quebrantos, las dolencias.

7.- El día lunes, 7 de septiembre en curso, 2026, fui a consultar a mi médico y me dejó ingresado, donde permanecí hasta el sábado 12 al mediodía.

8.- Actualmente estoy en mi casa dándole seguimiento al tratamiento iniciado en la clínica. Debo regresar a consulta el próximo miércoles.

9.- Durante los días que permanecí hospitalizado, escribí artículos con los títulos siguientes.

a) Matanzas de los de lanchas, gobiernos sumisos y el pueblo norteamericano bueno.

b) Tímida lucha social.

c) La necesidad de un nuevo orden social para vivir parejos. 

d) La sociedad dominicana decadente.

e) Adiós, a la nación, soberanía e independencia.

10.- Defender mi salud lo tomo como formando parte de la lucha por el bienestar material y espiritual de nuestro pueblo y la humanidad entera.

 11.- En la sociedad donde vivimos, los quebrantos no pueden ser un impedimento para incumplir con el deber de participar en la brega política y social para más temprano que tarde lograr la liberación.

12.- Es mi más profundo deseo, por encima de mis aflicciones, conservar el espíritu, ánimo, el aliento, la disposición para seguir formando parte de los que aquí batallan por un mejor país.

13.- Estoy plenamente consciente de que, por las afecciones que me lleguen, no debo amilanarme, reducirme física y mentalmente. Lo que procede es sobreponerme.

14.- En la lucha por mi salud he contado con médicos que me tratan como paciente y amigo, lo que me hace sentir bien y con entera confianza.

 15.- Este escrito me sirve como testimonio, reflexión y motivación para fortalecer mis convicciones, las cuales tengo en mi mente como guía de mis actuaciones.

16.- Es de esperar que el próximo miércoles, luego de mi médico examinarme, me diga que estoy plenamente recuperado para así continuar cumpliendo con mis obligaciones dentro de mis posibilidades. Mientras tanto, sigo batallando por la salud.

Santiago de los Caballeros,

14 de septiembre de 2026.