Por: Ramón Antonio Veras.
1.- Desde el mes de agosto del pasado año 2025, las aguas del Pacífico y el Caribe se han convertido en cementerios sin cruces, por decisión de la administración del señor Donald Trump, y todo ha ocurrido con el silencio de la mayoría de la comunidad internacional, que se ha comportado como una misa.
2.- Las fuerzas armadas norteamericanas, por instrucción del presidente Donald Trump, sin proceso judicial, juicio ni sentencia de tribunal alguno, han asesinado a más de doscientos seres humanos.
3.- Bajo el alegato de que las víctimas son presuntos narcotraficantes, han sido objeto de descarados asesinatos personas en pleno siglo XXI, sin que se escuche protesta de ninguna clase.
4.- Los asesinatos ejecutados en aguas caribeñas y del Pacífico por fuerzas armadas estadounidenses, con el conocimiento de la mayoría de los gobiernos latinoamericanos y caribeños, ya comienzan a tener tímidos ecos.
5.- El periódico El Caribe, en su edición del día lunes 7 de septiembre de 2026, en la página 16, trae la información que copiamos en el párrafo siguiente y textualmente dice así.
6.- “Jóvenes de Pedernales y Barahona estarían entre víctimas fatales de bombardeos de EE. UU. en el Caribe. Se detectan algunas “coincidencias” entre fechas de desapariciones y de ataques a embarcaciones”.
7.- Tal vez en otras ocasiones la citada nota publicada por El Caribe podía motivar a que el gobierno dominicano hiciera causa común con los familiares de los que se consideran víctimas de los bombardeos a las lanchas.
8.- Los parientes de nuestros posibles connacionales asesinados bajo el alegato de que son narcotraficantes no pueden contar con el apoyo del gobierno dominicano porque está subordinado por entero a la gestión gubernativa del señor Donald Trump.
9.- La situación de los asesinatos en las aguas del Caribe y el Pacífico, por fuerzas armadas norteamericanas, es para impulsar la indignación de mujeres y hombres sensibles.
10.- Por ahora, lamentablemente, no es imaginable esperar que la generalidad de los gobiernos de ultraderecha de la región manifiesten protesta porque son incondicionales a la política de Washington.
11.- Hay que estudiar posibilidades que tengan como finalidad impedir la continuación de la matanza de los ocupantes de embarcaciones porque alegadamente forman parte del narcotráfico internacional.
12.- Bajo ningún argumento las personas de bien están con la proliferación y el desarrollo del fenómeno del narcotráfico, pero tampoco ven con buenos ojos y aceptable matar por suposiciones.
13.- La comunidad internacional por cobardía o indiferencia no puede continuar guardando silencio a la matanza practicada por fuerzas de Estados Unidos en el Caribe y el Pacífico.
14.- Al igual que como hemos dicho en otros escritos, tenemos la creencia de que el pueblo norteamericano no tiene ninguna relación con el negocio de las armas, el armamentismo, el guerrerismo, el fascismo, neofascismo, ni el trumpismo tampoco creemos que el noble pueblo de Estados Unidos haga suyas las matanzas de los ocupantes de las lanchas.
15.- Sería sumamente importante hacer del conocimiento de los estudiantes secundarios y universitarios norteamericanos lo que las fuerzas armadas de su país están ejecutando al margen de los derechos humanos y el derecho internacional.
16.- La experiencia nos dice que pesa mucho la posición de los norteamericanos buenos llevada a la plaza pública por medio de movilizaciones, dejando sellada su sensibilidad y sentir por las libertades públicas y el humanismo.
Santiago de los Caballeros,
8 de septiembre de 2026
Este escrito fue elaborado por su autor desde un centro hospitalario.
