Por: Oliver Roosevelt Sánchez Guillén

El término "doblete sísmico" conocido también como doble terremoto, sismo doblete o terremotos gemelos ha ganado mucha popularidad recientemente a raíz de los dos temblores de magnitud 7,2 y 7,5 ocurridos el pasado 24 de junio en Venezuela. Aunque para muchas personas se trata de un concepto nuevo, este tipo de evento es más común de lo que se cree e incluso ha sucedido en suelo dominicano.

Un doblete sísmico ocurre cuando se registran dos temblores principales de gran intensidad que sobresalen por encima de las pequeñas réplicas habituales que siguen a un gran sismo. Para que dos terremotos sean considerados un doblete, deben cumplir con tres condiciones clave: tener una magnitud idéntica o muy parecida (con una diferencia que no supere los 0,4 puntos o décimas), ocurrir en zonas geográficas cercanas y suceder con poca diferencia de tiempo entre sí, ya sea cuestión de segundos, minutos, horas o días.

La República Dominicana experimentó un fenómeno de este tipo en el año 1948, el cual se sintió en todo el país y afectó con mayor fuerza a la región noreste. El primer gran temblor ocurrió el 21 de abril a las 3:22 p. m., alcanzando una magnitud de 7,1 en la escala de magnitud de momento (Mw), con un epicentro localizado a unos 11 km al oeste-noroeste de Sánchez, en Samaná. Tan solo unas horas después, a las 7:28 p. m., se produjo el segundo terremoto con una magnitud de 6,7, esta vez a 7 km al oeste-suroeste de Samaná, justo en la bahía. De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), ambos eventos tuvieron una profundidad de aproximadamente 15 km.

Estos terremotos gemelos registrados en el país no fueron hechos aislados, sino que formaron parte de la conocida "secuencia sísmica de 1946″. Esta fue una serie de grandes temblores ocurridos entre los años 1946 y 1953. La cadena comenzó con el célebre terremoto de magnitud 7,8 Mw del 4 de agosto de 1946, el cual provocó un tsunami que impactó la costa norte dominicana, especialmente en las provincias de Samaná y María Trinidad Sánchez. La secuencia concluyó años más tarde con el recordado "terremoto del día de las madres", ocurrido el domingo 31 de mayo de 1953 a las 2:58 p. m., el cual tuvo una magnitud de 6,6 y su epicentro se ubicó a unos 5 km al oeste-noroeste de la comunidad "Sal si puedes", en la provincia Hermanas Mirabal.

El autor de este artículo es divulgador científico, articulista y comunicador especializado en meteorología y sismología. Residente en Santiago de los Caballeros, República Dominicana.

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