Por: Luis Fernández

A pesar del alto al fuego en vigor desde mediados de abril -y extendido posteriormente en varias ocasiones-, y del memorando de entendimiento firmado recientemente por Estados Unidos e Irán, para poner fin a la guerra, que obligaría a Israel a cesar sus ataques contra el Líbano, las hostilidades han continuado y la agresión israelí adémas de brutal, amenaza la estabilidad regional.

Esta grave situación ha sido denunciada por las Naciones Unidas a través de Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, António Guterres,quien dijo que, “Nuestras fuerzas de paz de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL), en el sur del país, continúan observando una intensa actividad militar de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI)”.

“Esto incluye movimientos blindados de alta densidad, obras de ingeniería y demolición a gran escala, y un tráfico logístico constante en toda la zona”, el funcionario de la ONU agregó también, violaciones al espacio marítimo Libanés por partes de buques de guerra de la FDI y violaciones al espacio aéreo, además de los continúos bombardeos que afectan a la población civil y que son una violación al derecho internacional.

Asimismo los informes sobre bombardeos de artillería y ataques aéreos israelíes contra múltiples ubicaciones, movimientos blindados de alta densidad, lanzamientos de proyectiles atribuidos en su gran mayoria a las Fuerzas de Defensa de Israel FDI,repetidos sobrevuelos de drones sobre Beirut y sus suburbios del sur,han provocado una profunda crisis humanitaria, con miles de victimas y desplazados.

Los persistentes ataques de Israel al territorio Libanés, son acciones justificadas por el gobierno israelí por razones de deguridad frente a la organización politico militar Chiita Hezbollah (Partido de Dios), fundada en 1982 en el Líbano, durante la invasión israelí de esa nación árabe, que provocó miles de muertos y heridos, devastación de amplias zonas del país y profundización de la guerra civil libanesa.

Desde hace años las agresiones de israel al pueblo del Líbano son continúas y prolongadas, bombardeos aéreos, operaciones terrestres y ataques selectivos en todo el territorio de esa nación lo que lo hace un tema ampliamente debatido en el escenario internacional y que ha motivado la preocupación de organismos de derechos humanos, sobre el impacto de estas reprochables acciones sobre la población civil.

Hasta la fecha en que escribimos estas líneas mas de 3,890 personas han muerto y mas de 11,850 han resultado heridas, por ataques perpetrados por Israel contra territorio libanés desde principios de marzo, la agresión israelí al Libano en los últimos años ha provocado cerca de 100,000 viviendas dañadas o destruidas y perdidas económicas estimadas por el Banco mundial en más de 8,500 millones de dólares.

Todo esto esta afectando grandemente la infraestructura, la economía y las condiciones de la población libanesa, que necesita que la comunidad internacional actúe y haga que Israel respete el orden internacional, frente al incumplimiento reiterado de su gobierno de diversas resoluciones de las Naciones Unidas, que han cuestionado durante décadas, políticas y acciones del Estado de Israel.

Actualmente la ONU ha insistido en el respeto de los acuerdos de cese al fuego, pero los enfrentamientos continúan, los ataques fronterizos y la presencia militar en zonas donde la resolución pretendía evitar actividades armadas, persistiendo violaciones del alto el fuego y que la situación en el sur del Líbano sigue siendo muy inestable, lo que ha llevado a nuevos llamados de la ONU para evitar una escalada regional.

El respeto a la soberanía y la integridad territorial del Líbano está sustentado en el derecho internacional y es un principio aplicable a todos los estados de la región y del mundo incluido Israel, la estabilidad regional en medio oriente depende del respeto mútuo de las fronteras reconocidas internacionalmente y de la resolución pacífica de las controversias territoriales.

La seguridad verdadera no se construye unicamente con la fuerza militar, sino a través del respeto al derecho internacional, la soberanía de los Estados, buscando soluciones pacíficas negociadas directamente, que garanticen la paz duradera y la coexistencia entre los pueblos del Oriente Medio, la agresión Israelí contra el Líbano debe cesar como condición indispensable para la paz regional y mundial.

El respeto a la soberanía política del Líbano y su integridad territorial, son condiciones indispensables para que el Estado libanés pueda desarrollar plenamente sus instituciones, garantizar la seguridad de sus ciudadanos y promover su desarrollo económico, por lo que oponerse de manera firme a cualquier intervención, ocupación o anexión de Israel del territorio libanés, es algo fundamental para los que creemos en la soberania de los estados y el desarrollo de los pueblos.

Luis Fernández, Analista Político y escritor

22/6/26

Santo Domingo R.D