Por: Ramón Antonio Veras.

1.- Resulta sumamente positivo que las lacras que dañan al pueblo dominicano sean puestas en evidencia.

2.- Pero no basta con denunciar males sociales; lo que conviene es hacer patente y manifestar la certeza de dónde provienen.

3.- Crea incertidumbre, indecisión y duda hablar de un fenómeno sin explicar la causa que lo hace posible.

4.- Monseñor Carlos Morel Diplán, durante la misa de Corpus Christi, dijo: “Los feminicidios, la trata de personas, el narcotráfico, el consumo de drogas, la corrupción, la impunidad, la violencia intrafamiliar y el daño al medioambiente fueron denunciados como los males que más afectan a la sociedad dominicana”.[i]

5.- Ciertamente, los males señalados por el arzobispo Diplán dañan a la comunidad dominicana en su conjunto.

6.- Además de las taras indicadas por Diplán, también lesionan a la mayoría del pueblo dominicano la desigualdad, la pobreza, el desempleo y otras manchas sistémicas.

7.- El mejor aporte que se le hace a las grandes mayorías nacionales es precisarles que el sistema social predominante en el país es donde se originan los daños que aniquilan a la generalidad de los dominicanos y las dominicanas.

8.- La desigualdad de oportunidades que está en el centro del ordenamiento hace posible que el pueblo dominicano sea víctima de pobreza.

9.- En cada ocasión hay que hacer del pleno conocimiento de los pobres que la causa de su opresión material y espiritual hay que buscarla en la forma como está organizada la sociedad dominicana.

10.- El estado de indignidad que padecen las masas populares dominicanas solamente desaparece con la eliminación de su fuente, que no es otro que el orden social aquí presente.

11.- La gente de a pie, la que come a veces, necesita saber, estar al corriente y tener certera información de lo que motiva su desgracia.

12.- Corresponde a mujeres y hombres de avanzada hacer saber y de cualquier forma enterar a los oprimidos la causa de su penosa situación.

13.- Es misión de los enemigos de los pueblos ocultarles, envolverles, enmascararles y taparles la realidad de las cosas para que permanezcan en la ignorancia.

14.- Aquellos no comprometidos con los grupos que controlan el poder del Estado están en la obligación de aclarar, arrojar luz, explicar y despejar lo que al pueblo se le oscurece para confundirlo.

15.- Los marginados de la sociedad dominicana merecen saber la causa, el génesis, la justificación, el quid de por qué tantos pobres viven mal y una minoría vive muy bien.

16.- Para el pueblo dominicano no debe ser un misterio, un secreto conocer lo que hasta ahora le mantienen como enigmático y nada claro, transparente y manifiesto.

Santiago de los Caballeros,

7 de junio de 2026.

Fuente de información:


[i] Periódico El Caribe, 5 de junio de 2026, página 6, edición impresa.