Puntos clave
- El CODUE exige un debate amplio y transparente para la reforma de la Ley 87-01 de Seguridad Social.
- Su presidente, Feliciano Lacen, advierte que cualquier cambio a puertas cerradas está destinado al fracaso.
- Lacen reconoce que legislar es responsabilidad constitucional del Congreso, pero pide no ignorar a la sociedad civil.
- Califica el marco actual como un "negocio desleal" en el que el pueblo lleva la peor parte y las ARS y AFP retienen los mayores privilegios.
SANTO DOMINGO, (Noticia.do).-El Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE) exigió al Poder Legislativo un debate amplio y transparente para la reforma de la seguridad social y advirtió que no se debe excluir a la sociedad civil del proceso de modificación de la Ley 87-01. Su presidente, Feliciano Lacen, sostuvo que cualquier cambio hecho a puertas cerradas está destinado al fracaso.
Lacen reconoció que corresponde al Congreso Nacional hacer, modificar y aprobar las leyes, pero subrayó que el país no puede seguir ignorando las demandas ciudadanas en una legislación tan sensible. Según el dirigente evangélico, la reforma de la seguridad social solo será viable si incorpora el consenso de los sectores sociales y de los sectores vivos de la nación, y no la voluntad de un grupo cerrado.
"No podemos continuar con una ley que parece enemiga de quienes deberían ser los verdaderos representados y beneficiados por ella"— Feliciano Lacen, presidente del CODUE
¿Qué le pide CODUE al Congreso sobre la reforma de la seguridad social?
La entidad evangélica enmarcó su llamado en el reclamo de que la ciudadanía deje de ser ignorada en las decisiones que la afectan de manera directa. Lacen pidió que el proceso de modificación incluya a la sociedad civil y a los sectores vivos del país, y reiteró que un acuerdo alcanzado sin consenso social carece de legitimidad y terminará por fracasar.
¿Por qué CODUE califica el sistema actual como un "negocio desleal"?
¿Qué significa esto para República Dominicana?
La Ley 87-01 regula la salud, las pensiones y los riesgos laborales de millones de afiliados. La forma en que el Congreso decida reformarla determinará cuánto pagan de su bolsillo los dominicanos y qué papel mantienen las ARS y las AFP en el sistema.
El presidente del CODUE describió el marco regulatorio vigente como un "negocio desleal" en el que el socio principal, que es el pueblo, lleva la peor parte, mientras las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS) y las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) retienen los mayores privilegios. Para ilustrar la carga que recae sobre los afiliados, Lacen recurrió a una imagen contundente: "Bajo el marco de esta ley, el pueblo dominicano se siente exprimido, como si estuviéramos atrapados en un extractor de frutas".
Con esta postura, el sector evangélico se suma a las voces de la sociedad civil que reclaman participación en una de las reformas legislativas más esperadas del país, en momentos en que distintos sectores debaten el futuro del Sistema Dominicano de Seguridad Social.
