📌 Datos clave

  • Origen: Dominicano oriundo de Bonao, provincia Monseñor Nouel
  • Destino: Siberia, Rusia — también tienen apartamento en Moscú
  • Familia: Casado con una ciudadana rusa; dos hijos nacidos en Rusia
  • Tiempo en Siberia: Más de 7 meses, sin fecha de regreso confirmada
  • Plan original: Quedarse 10 días; llevan más de 7 meses
  • Licencia de maternidad en Rusia: Hasta 3 años (1 año y 6 meses con salario)
  • Vuelos directos RD-Rusia: Prácticamente inexistentes desde el conflicto en Ucrania

SANTIAGO.-Jonathan Pérez, un dominicano oriundo de Bonao lleva más de siete meses viviendo en Siberia junto a su esposa rusa y sus dos hijos pequeños, sin fecha de regreso confirmada. Lo que comenzó como una visita de diez días para conocer a la familia de Anastasia, su pareja, se convirtió en una estancia indefinida que él describe como una de las experiencias más reveladoras de su vida.

La razón por la que este dominicano vive en Siberia y no en República Dominicana tiene varias capas. La seguridad ciudadana, el sistema de maternidad, la educación gratuita de calidad y el trabajo remoto de su esposa son los pilares que sostienen esa decisión. No se trata de haber cerrado la puerta a RD, sino de haber encontrado condiciones que, por el momento, resultan difíciles de igualar.

"Yo miro un parque y veo un montón de niños jugando que vienen solos", relata en un video publicado en su canal de YouTube Vibra Familiar. "Aquí un niño puede tener sus prendas encima y nadie va a venir a quitárselas. Lo que en algunos países de Latinoamérica es impensable, aquí es lo normal." En ese contraste se resume, en buena medida, su elección de vida.

El camino hasta Siberia no fue sencillo. La pareja llegó a Rusia desde República Dominicana haciendo escala en Alemania y luego en Estambul, Turquía, a bordo de una aerolínea alemana. Durante ese vuelo vivieron un incidente inusual: al grabar un desperfecto en la mesita de su asiento, el personal de la aerolínea les exigió borrar el video. La situación escaló hasta involucrar al piloto y, al aterrizar en Alemania, agentes de policía abordaron el avión con la misma petición. Terminaron borrando el archivo y continuando su viaje.

Una vez en Rusia, los planes cambiaron de forma definitiva cuando Anastasia quedó embarazada. Desde entonces, ambos hijos nacieron en hospitales rusos, donde el creador de contenido pudo estar presente en ambos partos, algo que valora como excepcional. El sistema de maternidad ruso les ofreció hasta tres años de licencia: año y medio con salario, el resto sin remuneración pero con el empleo garantizado. "Imagínense ustedes: seis meses en Latinoamérica", compara.

Hoy, Anastasia trabaja de forma completamente remota desde cualquier punto del mundo. Eso, combinado con el proyecto de YouTube de la pareja, les permite contemplar el sueño que siempre tuvieron: vivir seis meses en Rusia y seis meses en República Dominicana. El principal obstáculo sigue siendo la conectividad aérea. Desde el inicio del conflicto en Ucrania, los vuelos directos entre Rusia y RD son prácticamente inexistentes, lo que convierte cada viaje en una odisea de escalas.

Antes del 2022, más de 208,000 turistas rusos llegaban anualmente por vía aérea a las playas dominicanas; en 2024 esa cifra se redujo a apenas 3,054, según datos del Banco Central citados por Diario Libre.

No obstante, hay señales de cambio. El Ministerio de Turismo informó en abril de 2025 que Rusia y República Dominicana trabajan para restablecer los vuelos directos, con proyecciones de recibir unos 60,000 turistas rusos una vez que el servicio se reactive. Para el dominicano en Siberia, esa noticia tiene un significado más personal que turístico: sería, en sus propias palabras, el primer vuelo que tomaría.

Mientras tanto, el plan concreto es adquirir una propiedad en República Dominicana, idealmente cerca de Bonao, en un entorno verde y tranquilo. La comunidad dominicana en Rusia, aunque pequeña, existe. Él no es el único caribeño en Siberia. Y aunque el frío y la distancia sean enormes, la certeza de que su tierra sigue siendo parte de su proyecto de vida también lo es.

Por Maxwell Reyes | Noticia.do