Santiago en números: El censo 2022 registra 695,000 residentes en el municipio. El área metropolitana suma 947,808 habitantes (ONE). El flujo diario total, según el alcalde Ulises Rodríguez, supera un millón de personas. Las zonas francas de la provincia generan 48,000 empleos directos. El Ayuntamiento recauda un millón de pesos diarios en arbitrios y monitorea 40 intersecciones con cámaras inteligentes. La obra civil del Monorriel estaría lista hacia finales de 2026.

Por Maxwell Reyes | Noticia.do

SANTIAGO.-El alcalde de Santiago de los Caballeros, Ulises Rodríguez, planteó como una necesidad urgente la actualización del censo nacional para reflejar la realidad demográfica de la ciudad. Según explicó el funcionario, mientras los datos oficiales registran unos 695,000 residentes en el municipio, la ciudad gestiona diariamente una población que supera el millón de personas entre quienes viven allí fijamente y quienes entran cada día a trabajar, atenderse o hacer negocios.

Según el alcalde Ulises Rodríguez, Santiago de los Caballeros gestiona diariamente una población que supera el millón de personas, aunque el censo 2022 de la Oficina Nacional de Estadística (ONE) registra 695,000 residentes en el municipio y 947,808 en el área metropolitana. La diferencia responde al flujo de trabajadores de zonas francas —que generan cerca de 48,000 empleos directos en la provincia—, pacientes de turismo médico y comerciantes que entran a la ciudad desde municipios vecinos cada día. El alcalde calificó la actualización censal como una necesidad urgente para garantizar la asignación adecuada de recursos estatales y la planificación de infraestructuras como el Monorriel.

El desfase tiene consecuencias fiscales directas: el Estado dominicano asigna recursos municipales en función de la población censada, no de la población que realmente demanda servicios. Eso significa que el ayuntamiento de Santiago enfrenta la presión operativa de una metrópoli de más de un millón de usuarios con un presupuesto calculado para una ciudad considerablemente más pequeña.

El motor que mueve el flujo

Rodríguez atribuyó ese dinamismo al peso económico de Santiago como capital regional del Cibao. Las zonas francas de la provincia concentran cerca de 48,000 empleos directos — solo un parque moviliza 40,000 trabajadores, según indicó el alcalde — y a eso se suma el turismo médico y el comercio que atraen a decenas de miles de personas procedentes de municipios aledaños cada día hábil. En febrero de 2026, el Consejo Nacional de Zonas Francas aprobó además una nueva zona franca en la intersección de la autopista Joaquín Balaguer con la Circunvalación Norte, que proyecta sumar más de 5,000 empleos adicionales, lo que intensificará aún más el flujo de personas hacia la ciudad.

Tecnología con recursos propios

Ante ese reto, el alcalde destacó que el ayuntamiento ha avanzado con recursos propios en la modernización de la gestión urbana. La ciudad cuenta ya con 40 intersecciones monitoreadas con cámaras y un sistema de control inteligente de semáforos. La recaudación de arbitrios alcanza un millón de pesos diarios, fondos que se reinvierten en obras de multiusos y bacheo. En materia vial, Rodríguez mencionó la conectividad lograda en la Estrella Sadalá como una solución reciente que ha aliviado la movilidad en esa zona.

El monorriel y la urgencia de datos reales

El alcalde subrayó que proyectos de la magnitud del monorriel de Santiago — cuya obra civil estaría lista hacia finales de 2026, según confirmó el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza — requieren planificación basada en datos reales de flujo poblacional para garantizar su eficiencia a largo plazo. El sistema, que contará con 14 estaciones a lo largo de 13.2 kilómetros entre Cienfuegos y Pekín, tiene capacidad proyectada para transportar 200,000 pasajeros diarios, una cifra que solo cobra sentido si los estudios de demanda reflejan el verdadero movimiento de la ciudad.

Rodríguez también destacó que la gestión de desechos en el ecoparque y el mantenimiento preventivo del drenaje han permitido evitar colapsos. Sin embargo, fue enfático en que el déficit presupuestario derivado del desfase censal limita las soluciones definitivas que una ciudad de un millón de personas requiere para los próximos 50 años. La actualización del censo, insistió, no es solo un ejercicio estadístico: es la base sobre la que debe construirse el Santiago del futuro.

Para los dominicanos en Nueva York, Nueva Jersey, Massachusetts, Florida y Filadelfia con raíces en Santiago y el Cibao, las cifras que plantea el alcalde Ulises Rodríguez tienen una lectura directa: la ciudad que muchos dejaron para emigrar creció hasta convertirse en una metrópoli de más de un millón de usuarios diarios, pero sigue recibiendo del Estado los recursos de una ciudad de 695,000. Esa brecha presupuestaria se traduce en calles con más huecos, servicios más lentos y una infraestructura que corre detrás del crecimiento. Para quienes envían remesas, tienen propiedades o planean regresar, el nuevo Santiago que describe Rodríguez — con monorriel, cámaras inteligentes y ecoparque — es también el Santiago que necesita datos reales para seguir creciendo a la altura de su gente.