SANTO DOMINGO, (Noticia.do) El padre José Luis Sáez Ramos, S.I., fue sepultado este viernes 8 de mayo en la Capilla San Ignacio de Loyola de Manresa Loyola, en Santo Domingo, en una misa de cuerpo presente presidida por cuatro obispos y concelebrada por sacerdotes de la Compañía de Jesús que vinieron a despedir al hombre que durante más de seis décadas le escribió la memoria a la Iglesia dominicana.
Sáez Ramos había fallecido el miércoles 6 de mayo a los 88 años, tras una vida que comenzó en Valencia, España, en 1937 y que encontró su destino definitivo en este país. Llegó a Santo Domingo en 1954 con apenas 16 años, adoptó la nacionalidad dominicana en 1966 y nunca más se fue. Ingresó a la Compañía de Jesús hace 68 años y ejerció el sacerdocio durante 55.
La eucaristía fue presidida por Mons. Francisco Ozoria Acosta, Arzobispo Metropolitano de Santo Domingo y Primado de América, y concelebrada por Mons. Faustino Burgos Brisman, Obispo de Baní; Mons. Benito Ángeles Fernández, Obispo Emérito de Santo Domingo; y Mons. José Dolores Grullón Estrella, Obispo Emérito de San Juan de la Maguana.
La homilía estuvo a cargo del P. Jorge William Hernández Díaz, S.J., nuevo Provincial de la Provincia del Caribe de la Compañía de Jesús, quien centró su reflexión en el Evangelio del día: "Ámense unos a otros como yo los he amado." El sacerdote afirmó que la vida del padre José Luis Sáez Ramos solo puede comprenderse desde la experiencia del amor de Cristo y de la fe vivida con autenticidad, y que "la intención de buscar la verdad fue uno de los fundamentos inequívocos de su vida y de su obra."
El Provincial recordó que el padre Sáez enfrentó grandes desafíos personales con humildad: la ausencia de su padre desde temprana edad, la muerte de su madre, su llegada adolescente a una tierra que no era la suya, y las pruebas de salud que lo acompañaron en su vejez, entre ellas enfermedades cardiológicas y el cáncer. "Estas son dimensiones profundas que solo pueden vivirse desde la fe", expresó Hernández Díaz.
Historiador, escritor e investigador, el padre Sáez Ramos acumuló más de 50 publicaciones sobre la historia de la Iglesia Católica en la República Dominicana y el Caribe. Entre sus obras figuran El quehacer de la Iglesia dominicana (1511-2011), Los jesuitas en la República Dominicana y La Iglesia y el negro esclavo en Santo Domingo. Fue miembro de la Academia Dominicana de la Historia, recibió el Premio Caonabo de Oro en 2017 y fue reconocido como el escritor católico más importante en la historia eclesial dominicana por el entonces ministro de Cultura José Rafael Lantigua en 2011.
Su legado también cruzó hacia el cine y el periodismo. Fue pionero de la crítica cinematográfica en RD, autor de la primera historia del cine dominicano y profesor de Periodismo Cinematográfico e Iconográfico en la UASD, donde formó a generaciones de comunicadores. Al momento de su muerte dejaba en imprenta un tercer tomo sobre los jesuitas, esta vez en Cuba.
La Arquidiócesis de Santo Domingo cerró su comunicado oficial con una cita del Evangelio de Juan que el padre Sáez hizo suya con cada libro que publicó: "Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto" (Jn 12, 24).
