El Senado aprobó en segunda lectura el proyecto que deroga tres artículos de la Ley 20-23 y busca eliminar las candidaturas independientes en República Dominicana. La iniciativa pasa ahora a la Cámara de Diputados.
SANTO DOMINGO.-(NOTICIA.DO) El Senado de la República aprobó este miércoles 11 de marzo de 2026, en segunda lectura, el proyecto de ley que deroga los artículos 156, 157 y 158 de la Ley 20-23 del Régimen Electoral, con lo que busca eliminar la figura de las candidaturas independientes en República Dominicana. La iniciativa deberá pasar ahora a la Cámara de Diputados.
El proyecto fue conocido y aprobado por la cámara alta como parte del debate abierto en torno a la participación electoral fuera de los partidos políticos. La pieza legislativa plantea suprimir de la Ley 20-23 los artículos que regulan las candidaturas independientes, bajo el argumento de que esa figura genera dificultades para la operatividad institucional y no tiene un arraigo claro dentro del modelo político dominicano, estructurado alrededor de los partidos.
Según la exposición presentada en el proceso legislativo, una candidatura independiente que resulte ganadora podría crear problemas en aspectos como la suplencia, la institucionalización de bloques y otros mecanismos de funcionamiento del sistema democrático. Ese razonamiento ya había sido recogido por el Senado cuando la iniciativa fue aprobada en primera lectura la semana pasada.
Qué aprobó el Senado
La iniciativa aprobada en segunda lectura deroga específicamente los artículos 156, 157 y 158 de la Ley 20-23, Orgánica del Régimen Electoral. Distintos reportes de la sesión legislativa coinciden en que el objetivo es sacar del marco legal la vía para que una persona aspire a cargos de elección popular sin postularse a través de un partido, movimiento o agrupación política reconocida.
Durante el debate, el senador Ramón Rogelio Genao defendió la propuesta alegando que el Congreso está corrigiendo un error introducido en la legislación electoral y que el sistema político dominicano ha operado históricamente con base en organizaciones partidarias. Otra línea de argumentación expuesta en la discusión es que la medida busca responder al escenario abierto tras la sentencia TC-0788-24 del Tribunal Constitucional, que dio pie a un nuevo debate sobre estas postulaciones.
Lo que sigue en el Congreso
Aunque el Senado ya aprobó el proyecto en segunda lectura, la eliminación de las candidaturas independientes no entra en vigor de inmediato. El texto debe agotar su trámite en la Cámara de Diputados antes de una eventual aprobación definitiva y posterior promulgación. Ese punto es clave para evitar interpretar la votación del Senado como un cambio ya consumado en el régimen electoral.
El presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, expresó públicamente su respaldo al proyecto antes de esta segunda lectura en el Senado, al sostener que esa figura no está contemplada en la Constitución. Esa posición anticipa que la discusión seguirá abierta en la cámara baja, donde el tema probablemente mantendrá un fuerte componente político y jurídico.
Impacto político y lectura local
La decisión del Senado toca un tema de alto interés público porque afecta las condiciones bajo las cuales un ciudadano podría aspirar a un cargo electivo fuera de las estructuras partidarias tradicionales. En términos prácticos, si el proyecto completa su curso legislativo, las aspiraciones a alcaldías, regidurías, diputaciones o candidaturas nacionales seguirían dependiendo de partidos, movimientos o agrupaciones reconocidas.
Para plazas políticas como Santiago y el resto del Cibao, el debate tiene una lectura directa: mantiene el peso de los partidos en la competencia electoral y limita la posibilidad de que liderazgos territoriales intenten abrirse paso con una vía independiente reconocida en la ley. Por eso, más que una discusión técnica, el proyecto impacta el tablero político de cara a futuras elecciones. Esta última interpretación es una inferencia editorial basada en el alcance de la iniciativa y en el tipo de cargos que regula la Ley 20-23.
Un debate que sigue abierto
La aprobación no estuvo libre de cuestionamientos. Antes de la votación final, hubo llamados a realizar vistas públicas para escuchar a la Junta Central Electoral, partidos y sectores de la sociedad civil, aunque esa petición fue rechazada en el Senado. Eso indica que el tema seguirá generando debate político, jurídico e institucional en los próximos días.





