La SIP alerta sobre nueva ola de arrestos y vigilancia contra periodistas en Cuba
La SIP denunció este 11 de marzo arrestos, amenazas y vigilancia contra periodistas independientes en Cuba, y advirtió que la nueva represión refleja un patrón sistemático de hostigamiento estatal en medio de la crisis social en la isla.
MIAMI (Noticia.do).-La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó una nueva ola de represión contra periodistas en Cuba y advirtió que los hechos recientes reflejan un patrón sostenido de hostigamiento estatal contra quienes informan fuera de los canales oficiales. La organización difundió la denuncia este 11 de marzo de 2026 desde Miami.
Según la SIP, esta es la segunda serie de incidentes documentados desde finales de enero, en un escenario marcado por el deterioro económico y social en la isla y por el aumento de expresiones de descontento ciudadano.
Arrestos y amenazas contra periodistas en Cuba
Entre los casos citados figura la detención de la periodista independiente Yunia Figueredo, ocurrida el 10 de marzo tras participar en un “cacerolazo”, de acuerdo con un reporte atribuido por la SIP a Diario de Cuba. Ese mismo día también fue arrestada Yania Suárez, aunque su situación legal y los cargos en su contra no habían sido aclarados por las autoridades, según la organización.
La SIP también señaló que la periodista Camila Acosta denunció el 9 de marzo la reinstalación de un cerco policial frente a su vivienda en La Habana, una medida que, según el reporte, buscaba impedirle salir de su casa. La entidad agregó que esa práctica de vigilancia y restricción de movimiento ya se ha aplicado antes contra la reportera.
Otro de los hechos reseñados fue la agresión sufrida por el periodista Vladimir Turró el 7 de marzo, mientras documentaba presuntos actos de corrupción relacionados con servicios públicos. De acuerdo con la SIP, una funcionaria lo agredió físicamente y destruyó su teléfono celular durante la cobertura.
Presión sobre familiares y creadores digitales críticos en Cuba
La organización expresó además preocupación por acciones dirigidas contra familiares y allegados de creadores de contenido críticos del gobierno cubano. Entre esos casos mencionó citaciones de la Seguridad del Estado a la madre y a una amiga cercana de la youtuber Anna Bensi, así como visitas policiales con advertencias al padre de Amanda Andrés Navarro, integrante del proyecto digital Fuera de la Caja.
A esa lista se suman mensajes intimidatorios enviados desde números desconocidos a la periodista Alejandra García, del medio independiente La Hora de Cuba, una práctica que, según la SIP, en ocasiones anteriores ha precedido detenciones arbitrarias de comunicadores.
“La repetición de arrestos, cercos policiales, agresiones físicas y amenazas demuestra el uso sistemático del aparato estatal para intimidar y silenciar a periodistas y comunicadores independientes”.
La declaración fue atribuida por la SIP a su presidente, Pierre Manigault, de Evening Post Publishing Inc., en Charleston, Carolina del Sur, Estados Unidos.
“La persecución no solo alcanza a quienes informan, sino también a sus familiares y allegados, en una estrategia destinada a generar miedo y fomentar la autocensura”.
Esa valoración corresponde a Martha Ramos, presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa de la SIP y directiva de la Organización Editorial Mexicana (OEM), según la nota oficial.
Índice Chapultepec 2025: Cuba sigue en alta restricción
La SIP vinculó estos hechos con los resultados del Índice Chapultepec de Libertad de Expresión y de Prensa 2025, difundido un día antes, donde Cuba aparece como país de “Alta Restricción”. El informe, citado por la propia organización, sostiene que en la isla se han normalizado condiciones adversas a la libertad de expresión y se han sofisticado los mecanismos de control y represión.
Como contexto, la SIP se define como una organización sin fines de lucro dedicada a la defensa de la libertad de prensa y de expresión en las Américas, integrada por más de 1,300 medios y con sede en Miami, Florida.
Por qué importa esta denuncia para la región
Para República Dominicana y el Caribe, este caso vuelve a colocar sobre la mesa un tema regional: la libertad de prensa no es un debate lejano, sino una señal de alerta sobre hasta dónde puede llegar el poder estatal cuando se reduce el espacio para la crítica y la información independiente.
La denuncia de la SIP también refuerza la necesidad de mantener vigilancia pública sobre cualquier presión contra periodistas en la región. Esta lectura es una inferencia editorial basada en los hechos denunciados por la SIP y en el alcance hemisférico de la organización.





