
El Mencho era el lider del Cártel de Jalisco Nueva Generación
México (Noticia.do) La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación, desató una ola de disturbios y bloqueos en al menos 16 de los 32 estados de México, tras un operativo de fuerzas federales con apoyo de Estados Unidos. La reacción violenta se produjo horas después de confirmarse el abatimiento del narcotraficante, considerado uno de los delincuentes más buscados por autoridades mexicanas y estadounidenses.
Los hechos se registraron principalmente en Jalisco, Michoacán, Colima, Guerrero, Guanajuato, Zacatecas y Tamaulipas, donde se reportaron vehículos incendiados, carreteras bloqueadas y suspensión de vuelos por razones de seguridad.
Disturbios en 16 estados tras la muerte de El Mencho
La respuesta del crimen organizado fue inmediata. En varias ciudades se observaron quema de autobuses, automóviles atravesados para impedir el tránsito y ataques a establecimientos comerciales.
Autoridades locales confirmaron cortes de carreteras estratégicas y bloqueos coordinados, una táctica que el CJNG ha utilizado anteriormente como demostración de fuerza frente al Estado. Aerolíneas suspendieron vuelos nacionales y algunos internacionales, mientras consulados extranjeros recomendaron a sus ciudadanos evitar desplazamientos innecesarios.
El alcance territorial de los disturbios evidencia la estructura operativa del CJNG, una organización que en los últimos años consolidó presencia en buena parte del país, además de mantener rutas clave para el tráfico de cocaína, heroína, metanfetamina y fentanilo hacia Estados Unidos.
El poder del CJNG y el impacto político en México
El CJNG fue fundado en 2009 y bajo el liderazgo de Oseguera Cervantes se convirtió en uno de los cárteles más poderosos del hemisferio. Su expansión se caracterizó por confrontaciones directas con fuerzas federales y rivales del narcotráfico.
La operación que terminó con la vida de “El Mencho” representa un golpe estratégico para el crimen organizado, pero también abre interrogantes sobre una posible fragmentación violenta interna o disputas por el control del cártel.
Para la presidenta mexicana, el operativo supone un respiro frente a la presión de Washington, que había ofrecido millonarias recompensas por información que condujera a su captura. Sin embargo, la reacción en las calles expone la capacidad del crimen organizado de paralizar regiones enteras y actuar como un poder fáctico con influencia social en algunas comunidades.
Analistas advierten que la muerte del líder no implica necesariamente el debilitamiento inmediato del CJNG, sino una posible reconfiguración del mapa criminal en México.
El desafío ahora será contener la violencia y evitar que los disturbios escalen a una confrontación prolongada, en un país donde el narcotráfico sigue marcando la agenda de seguridad nacional.




