El director del Consejo Económico Nacional, Kevin Hassett, ha solicitado "disciplina" para los investigadores de la Reserva Federal de Nueva York que publicaron un estudio concluyendo que las empresas y consumidores estadounidenses asumen el 90% del costo de los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump. Hassett calificó el informe como "el peor documento" en la historia del sistema de la Reserva Federal, argumentando que su análisis no sería aceptado en un curso introductorio de economía y que ha generado "noticias altamente partidistas".
Hassett expresó su descontento con el estudio, manifestando que los autores "probablemente deberían ser disciplinados". Su principal objeción radicaba en que, según él, la investigación se enfocaba únicamente en los efectos de los aranceles sobre los precios, ignorando las variaciones en el volumen de importaciones. Sin embargo, el informe detalla que los autores sí consideraron el volumen de importaciones al calcular los tipos arancelarios promedio, los cuales se definen como los ingresos arancelarios mensuales totales divididos entre el valor total de las importaciones del mes. Además, el estudio analizó cómo las cadenas de suministro globales se adaptaron a los aranceles.
La Reserva Federal de Nueva York y la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal declinaron comentar sobre las declaraciones de Hassett. El artículo subraya la importancia de la independencia de los investigadores de la Fed, similar a la de los funcionarios que votan sobre las tasas de interés, para evitar influencias políticas externas. Estos investigadores elaboran análisis que ayudan a los funcionarios a tomar decisiones informadas sobre la economía, aunque no formulan recomendaciones de política.
El contexto de estas declaraciones se enmarca en un período de tensiones entre la administración Trump y la Reserva Federal. Hassett, quien fue considerado para reemplazar a Jerome Powell como presidente de la Fed, vio cómo Trump nominó a Kevin Warsh, un crítico acérrimo de la Fed, para el puesto. La administración Trump ha intensificado sus ataques contra la independencia histórica del banco central, incluyendo investigaciones sobre Powell y acusaciones contra la gobernadora Lisa Cook.
