Este 17 de febrero, el mundo de las noticias se centra en eventos de gran relevancia. Desde la incertidumbre política en Perú con el presidente Jerí al borde de la destitución, hasta el fallecimiento del icónico activista de derechos civiles, Jesse Jackson. Además, se analizan las tensiones militares entre EE.UU. e Irán y las dudas sobre la seguridad en México tras un secuestro en Sinaloa. La política venezolana también genera debate sobre una ley de amnistía.
La discusión sobre una ley de amnistía en Venezuela ha generado un intenso debate. El reclamo de "amnistía no solo para ellos, para nosotros también" por parte del expresidente Nicolás Maduro, según su hijo, siembra dudas sobre si la ley incluirá a figuras chavistas implicadas en graves episodios de represión. La Asamblea Nacional se encuentra analizando los detalles del proyecto de ley para "delitos políticos o conexos".
El reverendo Jesse Louis Jackson, un líder emblemático de los derechos civiles en Estados Unidos, ha fallecido a los 84 años. Su oratoria apasionada y su visión moral jugaron un papel crucial en la transformación del Partido Demócrata y del país. Jackson fue una figura central en la lucha por la igualdad y la justicia social.
El panorama político en Perú se torna incierto ante los recientes escándalos que rodean al presidente interino, José Jerí. Existe la posibilidad de que sea destituido este martes, lo que marcaría la llegada de un octavo mandatario en la última década, evidenciando la volatilidad presidencial en el país.
Estados Unidos ha intensificado su despliegue aéreo y naval en Medio Oriente como preludio a las conversaciones con Irán en Ginebra. Fuentes familiarizadas con el asunto indican que esta movilización busca tanto intimidar a Teherán como mantener opciones de ataque en caso de que fracasen las negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
Un secuestro masivo de 10 empleados en una mina de oro y plata en Sinaloa, México, a finales de enero, ha reavivado las preocupaciones sobre la seguridad en el país. El hallazgo de los cuerpos de cinco de los trabajadores y la incertidumbre sobre el destino de los otros cinco han generado dudas sobre las mejoras de seguridad anunciadas por la presidenta Claudia Sheinbaum.
